Creo que toda mi vida, al viajar en carretera, me es inevitable ir admirando el paisaje por la ventilla del auto. Me gusta pensar que todo mundo lo hace y queda maravillado siempre que viaja. En esas ocasiones me gusta mirar las nubes, se les puede ver como no es posible hacerlo en la ciudad, siempre escenas únicas. Por eso tenía la inquietud de aprovechar alguna de esas veces para ir tomando fotos y recientemente pude hacerlo.
Aprendí que es difícil: el auto se mueve mucho y a gran velocidad, el paisaje cambia constantemente y lo que era digno de fotografiar hace unos segundos ya no esta a la vista y hay mucha vibración. También estorban los pasajeros y es imposible mantener los cristales perfectamente limpios. La experiencia me resutló bastante divertida y ahora fotografío nubes de vez en cuando. Me gusta mucho cuando se alcanza a apreciar el contorno de la sombra de una nube en el campo. Aquí comparto algunas fotografías que tomé en el trayecto San Luis Potosí – Aguascalientes. Mis favoritas están en tamaño más grande.
El título de este post está inspirado en “Counting Ants”.



































¡Oh!
¿Por allá no se hacen remolinos? En lugares así (planicies aunque sean chicas) luego se forman unos que sí llegan a estar algo altos y sí se les ve forma (aunque tampoco son tornados).
Se ve que te salen bien las fotos, tómale una a uno de esos porfa
Pues no, remolinos por acá no he visto pero si se llegan a ver mejor en carretera algunas cosas interesantes como la lluvia o cuando el viento levanta mucha tierra a lo lejos. Esto me recuerda a la bolsa voladora de American Beauty.