Lágrimas

En medio de todo lo que pasa sé que puedo contar contigo. No es fácil empezar a hablar por eso no llevo ningún plan, simplemente comenzamos por el principio. Aún ignoro lo que sabías en ese momento y lo que sabes ahora. No importa, todo mundo ya se ha formado su idea de mí.  Por ser quien eres me sorprende contar con tu apoyo. Eres un excelente ser humano, por eso recurrí a ti. Al estar hablando me tranquilizo, veo que aún se pueden abrir muchas puertas. No estoy solo. Comprendo el sentido humano con el que afrontas muchas cosas , mucho más allá de lo que yo me creo capaz. No hay promesas, no hay nada. Únicamente la realidad. Creo que nos vamos entendiendo aunque para ninguno es fácil ceder. Te menciono puntos de vista que no son necesariamente míos, pero que apoyo. No ha resultado ser el juego de palabras en que esperaba caer, normalmente una situación así me sacaría de control pero ahora me reconforta.  Se nos va el tiempo.

Dentro de todo, hay cosas que no son fáciles de olvidar, demasiado personales. Uno nunca sabe a donde irán a parar sus palabras, lo que puede despertar en el otro por simple hecho de hablar. Menciono una cuestión sencilla pero que me marcó, pudo no haber sido nada pero se volvió personal sin darme cuenta. Me recuerda mi pasado y me pone a pensar en el futuro. Sabes exactamente de lo que hablo, esas cosas no son fáciles para nadie y tu lo has vivido de cerca. La plática sigue como si nada pero empiezo a notar que tu mirada se desvia, supongo que estás perdiendo el interés pero luego me doy cuenta de que tu voz se va diluyendo en el sentimiento. Para nadie es fácil afrontar algo así sin el sentido humano, a veces yo no lo tengo. Seguimos charlando y entiendo lo lejos que puede llegar uno al hablar, sin proponérselo. Poco a poco recuperas el control, todo está normal. Salgo de ahí pensando en muchas cosas.

Pasa el tiempo, no ocurre nada. El asunto ya ocupa un lugar secundario en mi cabeza y de pronto, sin saber de dónde, me golpea. Los ojos densos, incontenibles. La opresión en el pecho, el caminar que flaquea. Todo tan repentino. Ahora entiendo que no se trata de miedo.

Ese fue mi motivo para hacerlo.

3 pensamientos en “Lágrimas

  1. Pero…¿de qué se trata entonces?… sospecho que algo sugiere el escrito, pero temo afrontarlo, si es que es así…
    Qué miedo…

  2. Si, este post se refiere a un problema algo serio que tuve recientemente. Pensaba que la manera de superarlo era no teniendo miedo pero resultó que no, es cuetsión de empatía y comprensión, totalmente distinto. Aún no creo entenderlo al 100%

  3. Pingback: Cartas de mis lectores « Kurazaybo jom peich

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