Miradas

Anochece. Voy entrando a la casa y me distraigo al estar cerrando la puerta. Mi vecino adolescente con tendencias poser-skate pasa caminando despacio, mostrando más de sus boxers de lo que jamás quisimos ver. Al poner la mano en la cerradura bajo la mirada y noto que al parecer trae puestos los tenis que yo quería y se han agotado. Instintivamente mis ojos siguen sus pies para constarlo y en efecto son exactamente el mismo modelo. Maldito. Alzo los ojos y veo que mi vecino gay está en la puerta de su casa, fumando. Noto que su mirada también siguió al adolescente y lo sigue haciendo, pero es muy obvio que no le está viendo los pies.

Entonces me di cuenta de la cantidad de veces que he pasado frente a él, también sin prestarle atención. Recordé que lo he descubierto mirándome y siempre supuse que era normal. Fue muy extraño.

*Sigh*

2 pensamientos en “Miradas

  1. Esa noche notaste los tenis de tu vecino y la mirada libidinosa del vecino gay, pero cuántas veces caminas sin ver al niño que pide en los cruceros, a la maría que carga a cuestas al niño semidrogado, al anciano mugroso que te extiende la mano, cuántas veces cruzas esa calle viendo sin ver, si tu mirada se desviara un poco más allá del vecino gay y los tenis del vecino…??

  2. Más veces de lo que te imaginas, incluso colecciono fotografías de sujetos como los que describes. Me gusta mucho la ciudad y trato de no perderme detalle. Y es difícil ver lo poco que uno puede hacer por aquellos desafortunados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s