El festival de la canción

Mucho había yo escuchado del Festival de la canción, evento ya tradicional en el Tec de Monterrey, pero nunca había tenido la oportunidad de asistir. Hace casi dos semanas me invitó un amigo y decidí darle una oportunidad. Y vaya que me he llevado una sorpresa, como la última vez que fui a un concurso musical del tec. Legué un poco tarde y me perdí las primeras seis canciones pero pude ver las otras ocho. En el Festival de la canción, a diferencia de la Noche de Clones, la música y letra son composiciones originales de los alumnos, interpretadas por ellos mismos. La verdad yo no sospechaba siquiera que se formaran tantos y tan variados grupos entre los estudiantes del tec.

El festival se llevó a cabo al aire libre en el área de prepa el pasado viernes 28 de septiembre, mi única queja es que ya no alcancé lugar. Me divertí bastante viendo a los grupos, me pareció ver que la mayoría eran de prepa. Debo admitir que la calidad de la música fue bastante mejor de lo que esperaba. En el jurado había algunos famosos del mundo de la música nacional, que calificaron desde la composición y letra, hasta la calidad de la interpretación y el vestuario de los participantes.

Me fui de ahí con una impresión bastante buena, aunque el concurso obviamente no es de profesionales, se vió calidad en la música, esfuerzo y bastante diversión y buen ambiente. Me hubiera gustado ver la siguiente etapa, que fue este domingo en Aguascalientes y donde ya se seleccionaron a los grupos para la final nacional en Toluca.

Una Historia que contar Suono Patrol Suono Patrol Suono Patrol Top Banana y Zoom Zoo Densidad Cero Colt

Se pueden descargar las fotos en tamaño completo acá y aquí tengo algunos videos de las canciones que ví:

“Una historia que contar” Descarga.

Colt – “Combate Aereo” Descarga.

Metalmorfosis – “Obsesión” Descarga.

Suono Patrol – “Solo existo” Descarga.

Suono Patrol – “Sin ti” Descarga.

Top Banana y Zoom – “Sentimiento de vacío” Descarga.

Zoo – “Angel de mis sueños” Descarga.

Densidad cero – “Sentimiento de vacío” Descarga.

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Do not ask for that

Cada mañana con una sonrisa. No estoy tan mal, aún puedo. ¿Cuánto tiempo falta? Tú sabes, ya lo viviste. La respuesta es “toda la vida”. Escuché lo que te había pasado, entiendo por qué me dices lo que me dices. Tienes toda la razón, yo no acostumbro cambiar de opinión pero esta vez creo que nadie podría pensar distinto a ti. Porque no hay otro camino, nadie alcanza la felicidad tan fácil, nadie. Y yo siempre he condenado a quienes dejan de buscarla. Mi camino es más fácil que el tuyo ¿esa es la moraleja? ¿con eso basta? Yo digo que es temor. Sé que mi forma de actuar tiene sentido, que es lo que harías de haber tenido la oportunidad, pero para mí sigue siendo miedo. Si alguna vez tendré la oportunidad de equivocarme y echarlo todo a perder, es ahora. Me pides que no lo intente, que no me arriesgue. Yo sé, yo sé. Estoy suficientemente bien así, aquí. Mejor que muchos. Si lo dejo, tal vez jamás me vuelva a ir tan bien.  Ojalá comprendieras que para mí no significa nada, cada día es igual. Mi vida se consume poco a poco, minuto a minuto, vivo esperando a que termine el día, con la mente en blanco. Decidí quedarme y no volver a decirte nada, ni a ti ni a nadie. Porque tienes razón, nunca habías tenido tanta razón.

Creo que no podemos explicarlo todo y, a mi gusto, no tenemos por qué. Lo que a uno le importa difícilmente lo pueden entender los demás, pero podemos hacer el intento. Siempre he creído que cuando encuentras ese algo en el mundo, pequeñas señales, vienen de ti mismo, encuentras lo que eres tú. No necesita tener sentido. Nunca entenderás los motivos que tuve para dar los pasos que dí, te lo explico y me miras con incredulidad. Piensas que es pasajero. No hay más de qué hablar. Supongo que siempre me arrepentiré de haberme dado por vencido.

El silencio es mejor.

Pienso seguir adelante, seguiré este camino bonito y cómodo. Es un buen futuro, puede ser verdad que se lo debo a todos. Incluso, en el fondo, a mí mismo. Es por lo que me han enseñado a pelear tanto, a mi y a muchos más. Pero voy a seguir siempre callado. No escucharás de mi ninguna queja, por eso puede que también me calle muchas otras cosas. ¿Preguntas por una sonrisa? ¿Pasión por lo que hago? Está bien, hago lo que debo y puedo seguir así hasta que se me acaben los días. Pero no me pidas eso.

No es una novela… bueno, sí.

La noticia ahora es que Guillermo Del Toro por fin realizará su adaptación de “At the mountains of madness”, de H.P. Lovecraft. La verdad yo no creí que se fuera a salir con la suya tan pronto. Ese relato lo considero bastante bueno para ser llevado al cine aunque es difícil, muy difícil que los efectos especiales le sean fieles al material original. ¿Cómo van a represantar a Yog-Sothoth?

La historia trata sobre una expedición a la antártica que descubre inmensas ruinas de una civilización anterior a la nuestra. El relato está lleno de pasajes terroríficos, decir más sería arruinar la trama. A principios de año, cuando la leí, el principio me pareció algo cansado pero luego se puso bastante interesante y tuve que terminar de leer tan pronto como me fue posible. Pueden leerlo (en inglés) aquí, también encontrarán otros escritos de Lovecraft. Mi única objeción es que creo que no es una novela, más bien un cuento largo. Pero bueno, en vista de la extensión de “Pedro Páramo”, que es para mí el arquetipo de la novela, me veo forzado a admitir que sí, “At the mountains of madness” es una novela también.

1600 x 1200

Todo empezó con una vieja computadora Olivetti 286 por allá de 1992. Ni en ese entonces era una máquina muy poderosa pues nunca corrió Windows, pero fue la primera vez que hubo una computadora en casa. Tenía un monitor muy bonito, la gente incluso lo comentaba al verla. Es que era SVGA, yo todavía no sabía bien lo que eso significaba pero se notaba. Además de la resolución tenía un encanto difícil de describir. Siempre me imaginé usando ese monitor muchos años en el futuro, lo que vendría siendo más o menos ahora. Lamentablemente ese monitor se perdió para siempre al ser robada la computadora hace unos 6 años.

En la escuela las computadoras nunca fueron muy poderosas, para el ’96 todo mundo ya estaba usando Windows pero en el colegio teníamos máquinas con OS/2 y no sé qué estándar de video creado por IBM. En esa época se notaba muchísmo la dferencia entre 640×480, 800×600 y 1024×768, que era la resolución que yo siempre procuraba seleccionar y que creo haber usado por casi una década. Y es que era suficente pero aún así yo soñaba con el día en que pudiera tener un monitor con más resolución. Me doy cuenta de que nunca me importó que a más pixeles, más espacio para trabajar, lo que yo quería era el detalle, ilusamente pensaba que los controles de las aplcaciones se ajustarían y se mostrarían a mayor resolución, en vez de encogerse irremediablemente. No se escuchaba de resoluciones extrañas como 1280×1024 y cosas así. Creo que lo que me inspiró fue el monitor de la vieja computadora NeXT, el llamado “Megapixel Display” de 1120 x 832. El siguiente nivel que me llamó la atención fueron los 1600 x 1200 ¡era cuatro veces 800 x 600!

Mucho tiempo después me di cuenta de que esa resolución equivalía a dos megapixeles pero eso no era lo importante, por primera vez me imaginaba que algún día tendría un monitor así, me veía con uno distinto al de la vieja Olivetti. Cuando compré la laptop, en circunstancias algo especiales, me di cuenta de que no podría cambiar el monitor por uno de más de 1024 x 768, esa era una de las partes que más me interesaba. Ni modo. Asi viví cinco años y debo admitir que ha sido suficientes pixeles. Aun cubren lo básico. El día de tener mi monitor de alta resolución se veía lejano.

Ahora por fin tengo un monitor así, al principio lo que más me impresionó fue el tamaño en si, no el detalle. Después de un rato me sentí algo defraudado al ver que los casi 600 pixeles extra no hacían mucha diferencia ¿cómo podía ser? Y trabajé sin mucho entusiasmo en él por un tiempo, hasta que hace poco volví a encender la vieja laptop, a hacer lo mismo de siempre, lo que hice durante cinco años en ella y apenas poco más de un mes en el nuevo monitor y ¡qué diferencia!, si se nota el cambio, muchísimo. Ahora siento que apenas quepo en el viejo monitor.

Me decidí a hacer una prueba y me he quedado muy sorprendido con los resultados. No volveré a mirar atrás, todos estos años tuve razón.

1024-768 1600x1200

En el monitor de baja resolución estoy usando el tema de Zune para Windows XP.

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Douglas Preston & Lincoln Child – Mas allá del hielo (“Ice limit”) + PDF

El dúo Douglas Preston y Lincoln Child siempre será recordado por haber escrito el libro en el que se basó la película “The Relic”. Esa cinta siempre me llamó la atención porque decían que tenía un monstruo original, aunque hasta la fecha no la he visto. Yo conocí su trabajo por casualidad gracias a los libros “condensados” del Reader’s Digest cuando cayó en mis manos un ejemplar que contenía “Contracorriente”, que creo es más conocido en español como “El pozo de la muerte”. Era un relato que mezclaba ciencia ficción, conceptos de ingeniería, aventura y una trama romántica. Trataba sobre una isla donde se descubría un verdadero tesoro pirata, protegido por rebuscadas medidas de seguridad. A fin de recuperarlo se formaba un equipo de expertos que se apoyaba en la más avanzada tecnología. Si bien no es una novela de alto valor literario, siempre me pareció muy original y entretenida, la he leído un par de veces.

El siguiente libro que leí de estos autores fue “Nivel 5”, en donde un reconocido doctor es invitado a trabajar en la creación de una vacuna definitiva para la gripe en el centro de investigación microbiológica más avanzado del mundo, ubicado en unas muy modernas instalaciones a mitad del desierto. Aquí tomaron elementos de la cultura autóctona de los Estados Unidos y lo mezclaron con algo de ciencia ficción, acción y aventura, bajándole un poco el tono al misterio. Este fue uno de los primeros libros que compré de mi bolsillo, basado únicamente en mi fe en los autores y, aunque es algo extenso, me gustó bastante. También lo he leído varias veces.

El estilo de Preston y Child es siempre muy disfrutable, se trata de un trabajo muy “contemporáneo”, relatado sobriamente. Las bases científicas siempre son bastante creíbles, la aventura es excelente y la acción nunca decae. Todo esto suele resultar en libros muy recomendables para pasar el rato. Algo muy peculiar es que al leer sus obras es inevitable imaginárselos como si fueran una película, de hecho aún no entiendo por qué no hay más películas basadas en sus libros. Cabe aclarar que a pesar de que los textos de Preston y Child se basan en hechos y especulaciones científicas, nunca he sentido que se caiga en la ciencia ficción dura. Las historias generalmente se ubican en la actualidad, lo que me hace preguntarme si los libros superarán la prueba del tiempo. El único defecto que les encuentro es que a veces algunos personajes, aunque bien creados, no llegan a hacer que uno se identifique con ellos. Esto es muy subjetivo y no sé en qué radique exactamente.

Ahora bien, de todos los libros que pude conseguir de estos autores el que más llamó mi atención fue este, “Más allá del hielo”. La premisa promete bastante: en una isla en el extremo sur del continente americano se encuentra un misterioso meteorito, el más grande y extraño jamás descubierto. Un magnate decide que debe tenerlo a cualquier precio y contrata los servicios de un apasionado “cazador” de meteoritos y una singular empresa dedicada a resolver los más grandes retos de la ingeniería. Así es que, habiendo visto la excelente teoría que se había manejado con la joya más grande del tesoro de “El pozo de la muerte” y la muy bien lograda trama de “Nivel 5” supuse que este sería uno de sus mejores libros. También influyeron las reseñas que pude encontrar, siempre muy positivas.

Y pues qué puedo decir, el libro en sí maneja el mismo estilo que tanto me agrada, pero es diferente. En esta ocasión se orientaron más a los personajes, que efectivamente son más entrañables y tienen motivaciones más creíbles y bien logradas. La acción va creciendo hasta el final, aunque la primera mitad es algo lenta. La persecución final es una de las más originales y nada sucede por casualidad. Sin embargo sentí que el aspecto científico estuvo un poco desaprovechado pues el misterio del meteorito en sí no es tan complejo, aunque tiene un giro bastante inesperado hacia el final. Y es el final lo que hace que este libro se sienta tan diferente, pues mientras que en los libros pasados las adversidades han sido superadas (cosa a la que nos ha malacostumbrado tanto Hollywood como muchas libros actuales), en este hay un desenlace un poco más… preocupante.

No me malentiendan, el libro no es tan malo, solo tiene un tono distinto a los que y había leído. Sí me defraudó un poco que la ciencia detrás de los misterios fuera un poco más blanda pero me entretuve bastante al leerlo. Nuevamente tenemos un libro que grita “háganme película” y “prometo una segunda parte”. Es también bastante original. Pero no me entusiasmó tanto como libros pasados de estos autores. Lo recomiendo como intruducción a su obra y a los fans, pero no es de lo mejor que han escrito. Comienza a preocuparme la posibilidad de que por casualidad haya leído sus obras empezando por las más interesantes.

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