Balazos

Yo iba saliendo de ver las tiendas de computación, tranquilamente. La ultima vez que vi el reloj marcaba las ocho de la noche, pasadas. Precisamente me iba porque ya estaban cerrando. Cuando llegue a Plaza de Fundadores, como traía audífonos, es posible que me haya dado cuenta un poco tarde porque al pasar frente al café La Parroquia y la entrada de la olvidada Plaza Guimevi pasaron dos muchachos corriendo hacia Plaza de Armas y noté que varias personas se habían detenido y miraban con curiosidad hacia Reforma. Me detuve y regresé unos pasos, con la intención de dirigirme hacia Obregón para saltarme el gentío que sin duda se formaría, independientemente de la razón. Acto seguido pasaron dos camionetas pick up de gran tamaño de la policía, llegaron por Obregon, dieron vuelta frente a Ipiña y, para asombro de todos los presentes, se metieron en sentido contrario en Carranza, dando vuelta a tal velocidad que hicieron saltar a más de uno. También llegaron varias motocicletas haciendo sonar una sirena pero cabe destacar que no llevaban ninguna marca de la policía ni de ningún lado y los motociclistas no portaban ningún uniforme. Raro. Entonces recordé la portada de un periódico que vi hoy en el camino al trabajo, dice algo así como “Violencia rompe la ilusión de la seguridad en San Luis Potosí” y pensé que irremediablemente habría balazos. Ni a donde huir, naturalmente crucé la calle para refugiarme tras las columnas del edificio Ipiña. Funcionarían sin importar de donde vinieran los disparos. Gente detenida, un contraste curioso siendo que hace unos instantes todo mundo caminaba como si nada y los pocos que se habían dado cuenta, corrían. Me detuve y miré hacia atrás. Nada. Seguí hacia Obregón, pensandoq que había exagerado y en realidad no pasaba fuera de lo normal, no demasiado fuera de lo normal. Al dar la vuelta vi que pasaba más gente corriendo, huyendo. No demasiadas personas pero era muy notorio. Entonces oí los balazos, sonidos fuertes y ligeramente más graves de como se escuchan en las películas, muy similares uno al otro, creo que eso es lo que hace que uno se de cuenta de que se trata de un arma de fuego. Los negocios ya estaban cerrados, con los empleados mirando por las ventanas. Un lugar muy inseguro si se disparaba un arma en la calle. Los del estacionamiento “público” se esforzaban por cerrar el portón. Seguí a Reforma, el tránsito vehicular estaba hecho un desastre y Carranza estaba cerrada, dos hombres que no eran de tránsito se empeñaban en hacer señas para agilizar el flujo de autos. Varias personas personas estaban en el camellón, junta a la fuente de las musas, mirando hacia Fundadores. Ahí estaban todos los policías y una bola de personas, era imposible ver que ocurría. Le pregunte a una señora sí sabía algo y solo dijo que había habido balazos. El señor de al lado me dijo que él pensó que estaban prendiendo el tradicional árbol navideño del Ayuntamiento y creía que habían sido fuegos artificiales. Estaba demasiado cerca y solo había pasado un par de minutos de que escuché los disparos, me fuí inmediatamente.

En el camino vi a una mujer esforzándose mucho en empujar una carreola, debió dejarla y echarse a correr con su bebé.

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Spanish–

De acuerdo a esto la entrada correspondiente a México es la número 86 en las 100 páginas más vistas de la Wikipedia. Ahí dice que el país tiene a la mayoría de los hablantes de español, con casi el doble que el país más cercano, para un total de casi la tercera parte de los hablantes del mundo. Con razón los programas de TV doblados en español de España suenan tan raro.

Pero diablos, de todas formas somos minoría.

You brick my heart

El iPod me duró poco más de un año, y aún eso es cuestionable. Comenzó a fallar faltándole un par de meses para que expirara la garantía. Al principio no me dí cuenta, lo encendí y me mandó las luces amarilla y verde de la muerte. No le di importancia y lo restauré, funcionó bien por más de una semana o al menos no ocurrió ningún otro error de ese nivel. Después me percaté de que en ocasiones una canción se interrumpía y el reproductor saltaba de regreso a la primera, lo adjudiqué a un archivo corrupto y seguí como si nada. Entonces hubo que restaurarlo de nuevo y luego las canciones desaparecían después de un par de días. Probé sincronizándolo en otra máquina pero pasó lo mismo hasta que no duraba mucho el contenido en la memoria.

iPod + Skins

Empecé a tramitar la garantía con la esperanza de obtener un reemplazo, el nuevo modelo tenía relativamente poco tiempo en el mercado y quizá existiera una remota posibilidad de un upgrade fortuito, pero no… mi modelo de primera generación me gustaba mucho así que solamente esperaba que volviera a funcionar. Debo admitir que al principio no veía a ese aparato con mucho entusiasmo pues se trataba de un modelo de gama baja, las únicas cosas positivas que había leído por ahí eran que la calidad del sonido era mejor que la de iPods más grandes y que su diseño, al no requerir cables, era muy práctico y cómo de usar (ese último punto es muy cierto). La capacidad limitada pocas veces fue problema para mí pues estaba acostumbrado a cargar con un reproductor de CDs y un par de discos nadamás. También era muy apropiado para usar en el gimnasio. Mi única queja era que a la hora de sincronizar si se seleccionaba la opción de convertir los archivos a 128 kbps para ahorrar espacio, el proceso tardaba demasiado.

iPod + Skins

La garantía procedió, al principio fue difícil explicar mi problema pero tenía esperanzas. Me llamaron tres días después para decirme que no se había detectado ningún problema y en ese momento supe que estaba perdido, perdido para siempre. Cuando me lo dieron traía cargada música grupera/norteña (¿existe una denominación genérica para eso?) y pues no lo escuché mucho. La memoria no tardó en borrarse y llegó el punto en el que ya no fue posible restaurarlo. La garantía expiró tres dias antes de eso y desde entonces el aparato se quedó guardado en un cajón.

Volví al viejo CD player pero constantemente me encontraba con que preparar un CD con mi música de la semana consumía más tiempo del que estaba dispuesto a dedicarle y su tamaño así como la molestia de andar recargando las pilas me hizo valorar lo que había perdido. Simplemente no era práctico y me di cuenta de que mis hábitos musicales habían cambiado gracias al iPod, ahora estaba acostumbrado a escuchar más música y más seguido. Fue en una ocasión que tuve que hacer una larga caminata que me di cuenta cuanto extrañaba tener mi música en el bolsillo, solo pude pensar que el iPod yacía en un lugar oscuro sin esperanza de volver, en esa época ya nisiquiera se dejaba restaurar.

Duré varios meses con los CDs hasta que empecé a perder algunos de los que había grabado, no tengo ni idea de cómo sucedió. Empecé a buscar opciones pero todo era muy grande, complicado y caro comparado con lo que había perdido. Estaba intrigado por la idea de llevar videos a todas partes y dar un salto a la siguiente generación pero a la vez no me agradaba perder la simplicidad y la capacidad de operar el aparato sin necesidad de verlo o incluso teniéndolo debajo de la ropa.

Decidí esperar hasta encontrar el modelo adecuado, una parte de mí no puede evitar pensar que esta clase de gastos son muy superficiales y otra parte ha estado extrañando mucho al viejo iPod.

iPod Restore Utility

Hace dos semanas, a falta de un sustituto decente, decidí hacer otro intento con el iPod, estuve lidiando con varias restauraciones, varias versiones de iTunes y distintos programas no oficiales. Al final logré hacerlo volver a la vida pero el problema no tardó en presentarse, la música no duraba un día. Pensé que podría usarlo aún así, recargando la música diariamente. Pero al segundo día ocurrió el error fatal: las lucesitas ya no encendieron, ningún botón respondía, la computadora ya no lo detectó. Y así, una fría noche solitaria, lluviosa y en un lúgubre rincón debajo del escritorio, mi good ole’ trusty iPod dejó esté cruel mundo, esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida. Se fue para siempre a un lugar donde no se verá limitado ya por la velocidad de los puertos USB ni por el bitrate de los archivos, un lugar en que su existencia será plena y su funcionamiento perfecto hasta la eternidad. Sé que ahí lo encontraré el día que me toque alcanzarlo y que no habrá cambiado nada, ahí estará como siempre, tranquilo y vestido de blanco.

“Hay aire y sol, hay nubes. Allá arriba un cielo azul, detrás de él tal vez haya canciones; tal vez mejores voces . . . Hay esperanza, en suma. Hay esperanza para nosotros, contra nuestro pesar.” – El padre Rentería.

Primer contacto con Windows Vista

Hace más de un año, cuando salieron los primeros betas al público, yo lo descargué. Jamás logré instalarlo. Ahora cayó en mis manos un disco original y sin ninguna dificultad se instaló en VMWare. Sin gráficos espectaculares ni nada pero me gustó que es mucho más fácil de instalar. Ahora en el trabajo me tocó preparar una máquina con Vista para correr algunas pruebas y fue aún más sencillo, la instalación deja muy por detrás a todos los Windows anteriores, hay que configurar muchas menos opciones y todo funcionó a la primera, sin necesidad de buscar más que el controlador de la tarjeta de video. Claro que estamos hablando de una computadora recién sacada del empaque pero la experiencia me soprendió, principalmente porque todo se hizo muy rápido.

Después vino la configuración de cuentas, edición de grupos de usuario y la adición al domino, aquí si puedo decir que todo es idéntico a Windows XP, parece que no se hubiera movido una sola línea de código aunque claro, quién sabe que engranes se muevan ahora por debajo.

Automáticamente se detectó que la memoria de video era suficiente y se configuró la interfaz “Aero”. Es como cristal gelatinoso. Después de 6 años de la barra azul eléctrico de Windows XP los colores degradados y la transparencia son refrescantes y menos estresantes para mis lacerados ojos pero los bordes de las ventanas son muy gruesos y la transparencia llega a distraer, se usa hasta en los diálogos más simples. Me agrada que el Alt+Tab y el Flip 3D muestran el escritorio además de las ventanas abiertas, los previews de las aplicaciones en la barra de tareas son útiles y en general, visualmente, se siente mucho más cuidado, se nota que se está usando DirectX y que todo está más acelerado en hardware. No me interesa si es indispensable o no, por primera vez Windows se ve por default como un sistema operativo moderno y, lo más importante, planeado y estructurado de principio a fin. No estoy muy seguro sobre la desaparición de la barra de menús, es raro, pero más que nada hay algunas aplicaciones en las que no es muy obvio cómo hacer que se despliegue.

Y ya. Los sonidos parecen como sacados de Mario 64…