Mesita para laptop de Wal Mart

He aquí la fantástica e increíble mesita para laptop de Wal-Mart, una idea tan lógica que no sé por qué no se me ocurrió antes. Puede ser tuya por solo $425 pesitos o en cómodas mensualidades navideñas sin intereses. La base con ruedas podría ser un poco más firme, pero no dudo que resista el movimiento sin volcarse. La plataforma para la laptop en sí es de inclinación ajustable y tiliza un seguro muy firme, similar al de los aparatos de ejercicios de un gimnasio aunque más delgado. Definitivamente soporta hasta la laptop más pesada. Además tiene unos rieles de plástico suficientemente firmes que impiden que la computadora se deslice hacia el suelo. La parte de la que no estoy del todo convencido es el área que no se inclina y que seguramente se supone que se use para el mouse. Sí, de inclinarse el mouse se iría al suelo, pero no me acaba de convencer. Si el soporte vertical estuviera más hacia el extremo sería muy parecida a una de esas mesitas de habitación de hospital y una mejor mesa multipropósito, pero en la posición en que se encuentra no permite que el área del mouse quede sobre la cama/asiento. Eso a mi gusto le resta practicidad, aunque claro, construirla de otra manera sería complicado (y además no me imagino el resultado).

Mmm en fin, una de esas cosas que digo “me voy a hacer una”.

Mesita para laptop Mesita para laptop

Dos años

Hoy este blog cumple dos años. Nunca he hecho recopilaciones ni hablado de estadísticas, lo único que me parece digno de mención en este sentido es que llegué a los 133 posts durante el año, algo así como veinte más que el año pasado, para un total de 245. Me parece notable porque desde que estoy trabajando no he escrito al mismo ritmo y de hecho he dejado pasar algunas oportunidades.

Me agradó que seguí escribiendo a pesar de algunas dificultades, principalmente las relacionadas con un conflicto de intereses con el Tec de Monterrey a principios del 2007. También a pesar de el cambio que representó dejar la escuela y entrar a trabajar. He conocido muchas personas nuevas y aprendido mucho, ahora creoq ue definitivamente veo las cosas de manera un poco diferente. Me siento mejor aunque extraño los días de escuela, ahora simplemente no tengo tanto tiempo libre ni me relaciono tanto con la gente con la que convivo todos los días. Por cuestiones de horario ya no tengo oportunidad de tomar tantas fotografías como acostumbraba ni de asistir a ciertos eventos. Pero creo que solo es un cambio, ahora tengo tiempo de leer mucho más y desenvolverme en un entorno distinto que sin duda ha estado lleno de aprendizaje. He tenido que tomar algunas decisiones que tendrán consecuencias por varios años y considero que eso solo puede ser un avance. Además he interactuado con varias personas que he conocido por este medio y me da mucho gusto.

Me agrada volver a escribir y sentir la familiaridad que se siente luego de dos años aquí. Espero seguir adelante, ya me están surgiendo nuevos proyectos.

Lo malo del año creo que ha sido ver como varios conocidos y amigos han iniciado su blog y lo han dejado a los pocos meses, supongo que eso pasa todo el tiempo pero es un poquito decepcionante. Otros han cambiado de hosting, algunos más han hecho como que regresan pero no se materializa nada. Yo solo espero seguir adelante, no puedo evitar escribir. Me gusta el medio,  ya estoy bastante envuelto en el aunque principalmente como lector, y he descubierto aspectos nuevos.

Is this Procrastination?

Hace muchos años yo dedicaba todo mi esfuerzo a la escuela, siempre me había creído eso de que se necesita trabajar duro y tener excelentes antecedentes académicos para ser alguien en la vida. Por eso puedo decir de primera mano que no es bueno, no es nada bueno hacerlo. Por ahí del quinto año de primaria descubrí que ir toda la mañana a estudiar y dedicarle, además, la tarde a las tareas dejaba muy poco tiempo para hacer algo más, al menos en mi pequeño mundo de niño así me sentía. Había ocasiones en que pasaba horas viendo televisión o simplemente jugando y en la noche me sentía angustiado y me sentaba a completar todo lo que tenía que hacer. No es que fuera particularmente complicado, sino que requería tiempo que yo sentía que había desperdiciado.

Con el tiempo fui teniendo una actitud más razonable al respecto (podría decirse que más “normal”). Aunque sí dedicaba tiempo a las labores de la escuela, no comprendía bien cómo era posible que algunos de mis compañeros, llegado el día del exámen, no supieran absolutamente nada. Ahora que lo he pensado con más calma me doy cuenta de que la diferencia eran mis notas, tomaba notas de absolutamente todo. No sé como era posible pero lograba mantener la atención en la clase, escuchar todo lo que decían los profesores y mantener la vista en ellos. Ahora me resultaría difícil prestarle atención a algo durante las seis horas que duraban las clases pero el caso es que ese era el motivo de que siempre tuviera una buena idea de lo que se iban a tratar las pruebas. Es estúpidamente sencillo de explicar, creo. Otra cosa que noté es que tomaba notas porque me gusta escribir, en general. Me agrada particularmente escribir a mano o mínimo estar haciendo rayoncitos en papel. Incluso a veces, cuando la clase era muy aburrida, tomaba notas para “distraerme” y tener algo que hacer.

Otra cosa que hacía era anotar lo que tenía que hacer en una libreta, una especie de agenda. En un principio las cosas las anotaba el día que las encargaban pero no funcionaba así que comencé a anotarlas en el día para el que debían entregarse, de ese modo podía olvidarme de revisar que no tuviera deberes “vencidos”.

Y ahora que trabajo existe una diferencia muy grande: no hay “tarea”. Claro que hay días de mucho trabajo en los que uno sale tarde o no alcanza a comer a gusto, pero ya no se siente esa angustia de estar siendo calificado a cada momento. En parte se debe a que, al menos en mi puesto, no estoy en contacto directo con nadie que haga lo mismo que yo. Otra parte tiene que ver conque no podría hacer muchos avances si no estoy físicamente en la oficina. Pero la diferencia que más me llama la atención es que existe un cierto “campo” de comprensión: mucho de lo que hago no tiene una fecha determinada, son situaciones que hay que resolver, cosas que hay que entregar. sí, si hay urgencias y prioridades y todo eso pero si algo no se puede hacer en el momento o se requiere de cooperación de otras personas, no hay ningún problema, de hecho así trabaja la empresa. En la escuela suele estar cada uno por su lado, viendo por sí mismo. Y aquí en el trabajo si llega la hora de salida y algo no se ha acabado, pues ni modo, se suma a la lista de pendientes y se queda para el día siguiente.

De alguna manera, al final, el trabajo siempre sale. Me gusta más así.

Exalumnos 2007

Algo así como a los dos años de haber salido de la prepa nos empezó a llegar a varios compañeros de la generación información sobre una reunión de exalumnos por medio de correo electrónico. Lo extraño es que todo era de manera anónima, motivo por el cual no lo tomé muy en serio. Pero la insistencia de este misterios@ benefactor@ fue en aumento, hasta que nos agregó a todos a una cuenta de msn messenger para chatear personalmente (nunca hagan eso). Obviamente la primera pregunta solía ser “¿pero quien eres?”, a lo que la personita en cuestión se mostraba muy reticente a responder. Eso a mí solo logró causarme más desconfianza, pero no pude evitar sentir curiosidad debido a que yo no asistí a la fiesta de graduación. Un amigo echó a andar un grupo en msn-comosellame, al que se subieron fotos y demás y el asunto fue tomando fuerza. Al final un buen compañero prestó su casa y nos reunimos, no sin antes enterarnos que quien estaba detrás del evento era nada más ni nada menos que Andrea, personaje no muy querido en vista de que siempre había estado en medio de pleitos e inconformidades y que por motivos desconocidos había encabezado el comité organizador de la graduación que, como era de esperarse, fue un festejo envuelto en pleitos e inconformidades. Ese simple hecho bastó para que una parte de la generación decidiera no presentarse.

En esa reunión las cosas no resultaron nada espectacular pero a mi me resultó muy agradable porque hubo buen plática, muy buen ambiente y mucha comida. Siempre se dijo que se repetiría la experiencia, pero hasta cierto tiempo después de que hubiéramos terminado la carrera. En aquel entonces me parecía que faltaban muchos años. Finalmente, hace poco, se empezó a escuchar de una iniciativa similar, encabezada, entre otros, por uno de mis mejores amigos que aparte de todo tiene una manera muy peculiar de ser (y de quien nunca hubiera algo así, pues nunca fue muy sociable) así que pensé que esta vez las cosas se pondrían más interesantes. Finalmente llegó el día y me decidí a ir, no esperaba mucho la verdad. Al llegar, las cosas estuvieron algo desanimadas pero conforme avanzó la noche fue llegando más gente y el ambiente se puso muy bien. En la plática, obvio, se empezó hablando de que habíamos hecho y donde y con quién y lo clásico de la gente cuando se reúne luego de un largo tiempo, después se fueron tocando otros temas más divertidos y más personales quizá pero el hecho es que a pesar de las diferencias que existieron entonces y que sin duda ahora se han hecho más marcadas, nos seguimos llevando bien, en algunos casos mejor que antes. Puede que sea la distancia, el tiempo, también creo que se debe a que en este tiempo todos maduramos un poco. Un tema inevitable del que por alguna extraña razón no me gusta hablar es del trabajo y bueno, para mi sorpresa me di cuenta de que no estoy tan mal a comparación de mis compañeros. Incluso podría decirse que sobresalgo un poco. Nada mal para el que llegó vestido con zero informalidad (fresosidad) porque claro, las chicas del top ten fresa no podían faltar, con su ropa de marca y sus galanes de telenovela. Pero hey, aún así fueron en muy buen plan.

Contamos con la presencia de una de las parejas más antiguas de la prepa, ýa están casados y llevaron a su bebé y eso fue una sorpresa proque no eperábamos que asistieran. También se dejó ver por ahí un Zune café y sí, es muy feo. No fue toda la generación, naturalmente, yo sí me quede con las ganas de ver a una que otra persona y además mi amigo se tuvo que ir temprano. Después fuimos a un antro (ahora recuerdo por qué no acostumbro ir a los antros) y me la pasé de maravilla.

Además de divertirme aprendí una que otra cosa de la gente. Hay quienes verdaderamente se destacan por su trato hacia los demás, las mujeres tienen ojo clínico para detectar hasta la más inofensiva cirugía, los compañeros de la escuela son como un primer acercamiento a la vida en sociedad que puede durar toda la vida, la vida de los abogados es de lo más extraña… Recuerdo cuando estaba en la prepa y pensaba que todos mis compañeros se iban a graduar de algo, que todos íbamos a ser universitarios, quizá irremediablemente. Creo que poco más de la mitad de los que entramos fuimos los que nos graduamos ¿qué habrá sido de los demás? ¿dónde está ahora todo el mundo?

Mis ideas al respecto de las reuniones de exalumnos han cambiado del todo, ahora me encuentro esperando la próxima ocasión, probablemente para entonces se trate de un convivio navideño. Lo único que hay que recordar es que se necesita comida para mantener a todos alegres.

Y no deja de darme risa que no estoy tan perdido, a comparación. Creo que esa era la idea.