Ultimas noticias del mundo del juguete

Primero que nada, la S5 IS bajó de precio, de $6’000 a $5’129. Nada mal, aunque sigo opinando que no ofrece nada realmente nuevo. Por ejemplo Canon sigue sin ofrecer autoenfoque multipunto, el lente es el mismo desde hace no sé cuantas generaciones (y no es muy amplio que digamos). El cuerpo está lleno de botones, le quitaron el “intervalómetro”, esa función para tomar fotos cada cierto tiempo de manera automática. No stop motion para mi. Fallas fatales en mi opinión para la única superzoom de Canon. Eso sí, por fin la rosca para el tripié es de metal, ya sé que ustedes no suelen atornillar sus cámaras a una superficie vertical en sesiones de 45 minutos pero para mí es importante. Creo que esto está relacionado con la zapata para flash porque Olympus hizo lo mismo.

Canon S5 IS

La SX 100 ya llegó a México. A diferencia de la S5 IS el zoom es solamente de 10x en vez de 12x pero según esto es más compacta. No sé, es tentadora pero en realidad no es tan más pequeña, únicamente porque el lente cabe dentro del cuerpo de la cámara por lo demas es igual a la S5 de tamaño, aunque solo usa dos pilas AA en vez de cuatro. Me tentó feamente pero ya viendo que no tiene “bracketing” de la exposición y que el zoom no se puede usar al grabar video, pues creo que hay mejores opciones. Ah y el flash es muy poco poderoso, la verdad que casi da asco en cuanto a eso.

Canon SX100

También llegó la A650, el modelo más mejor de la mítica serie A de Canon. Estrena el lente de 6x con estabilización, anteriormente reservado para la serie G (las cámaras de gama más alta, lo siguiente sería una DSLR… según esto) y un sensor de 12 megapixeles y lo mezcla con lo mejor de la vieja A640: pantalla giratoria, visor óptico, pilas AA (cuatro, tristemente) y precio económico, claro eso último exclusivo para USA. Por ahí vi unas imágenes de muestra y la nitidez era sorprendente. Lo malo es que es enooorme. ¿De veras esto implica que para fin de año habrá una A660 de 14 megapixeles o algo por el estilo?

A650 IS

Olympus lo hace de nuevo, no conforme con haber empezado el año pasado lanzando la primer y por unos meses única cámara con zoom de 18x y haberla reemplazado con un nuevo modelo 6 meses después, parece no estar dispuesta a quedarse con los brazos cruzados ahora que esos 18x los tiene cualquiera. Este año la moda son los 20x (trágate eso, Canon), la resolución sube a 10 megapixeles y el ISO a 6400. El sentido común dice que al empujar tanto los límites de la óptica  y la electrónica, las imágenes tienen que ser muy, muy pobres… ¿o no? ¿puede realmente funcionar? Queremos creer que sí. La 550/560 fueron cámaras decentes, si bien no espectaculares en ningún sentido y su talón de aquiles era la velocidad. También fueron muy, muy bonitas físicamente. Ahora Olympus apuesta por una estética mucho más profesional con la cámara que “pare más una DSLR que una DSLR” (leí eso en algún lado). Otra novedad es que el zoom no se maneja con un anillo alrededor del botón del obturador, sino con un anillo grande alrededor del lente. Sí, ya no tendremos la tradicional carcasa submarina (al menos eso se sospecha) pero lo importante es que definitivamente la 570 ya no se puede manejar con una sola mano. También trae zapata para flash, mi favorito sería el FL-30, el más económico y compacto que permite rebotar la luz en el techo para ese toque estilo luz de día. La estabilización sigue siendo en el sensor, no el lente, así que hay que elegir entre video estabilizado o video con sonido. No se puede tener todo.

Olympus SP 570 UZ

Ahora hay demasiado de donde escoger y todo parece venir de Japón. Por lo pronto estoy experimentando con un nuevo equipo, luego de haber vendido mi Kodak Z1275, que por cierto si me ha dado motivos para extrañarla. Sobre todo que espués de grabar video a 720p es decepcionante regresar a resolución VGA. Recuerdo hace algunos años cuando Kirk, personaje importante del área de desarrollo de nVidia comentaba que la Ley de Moore permitiría tener gráficos en resoluciones absurdamente altas dentro de pocos años, pero que él no creía que eso fuera a suceder sino que la industria se movería a pixeles de mejor calidad en vez de a mayor cantidad de píxeles. Solo puedo pensar que eso ocurrirá con la fotografía digital.

Disclaimer: recuerden que por motivos de seguridad está prohibido tomar fotos de los precios, productos, instalaciones, personal y clientes de su tienda departamental favorita.

Fotos del eclipse de luna

Sin ningún orden en particular.

Eclipse lunar

Eclipse lunar

Eclipse lunar

Eclipse lunar

Lecciones aprendidas:

  • Es complicado tomar fotos de los astros, si de por si las fotos nocturnas ya son complicadas.
  • Entre más grande el zoom, mejor.
  • Tripié forzosamente requerido, entre más pesado, mejor.
  • Por increíble que parezca, no se necesitan exposiciones tan largas
  • Es complicado enfocar perfectamente, hay que aceptar que por eso y más las fotos no son nítidas.
  • Y la resolución será baja.
  • Si la cámara permite programar cierto número de imágenes en un intervalo de tiempo, mejor.
  • Ni idea de cual sea el ajuste de blancos correcto.
  • La estabilización de imagen puede afectar, yo olvidé desactivarla.
  • A la próxima intento HDR con exposiciones largas. Lunita, no te muevas.
  • Es divertido.
  • ¿Alguien tiene un telescopio que me preste para experimentar?

Maybe just one of many

Sabía que era un sueño porque estaba de vuelta en ese mundo mío donde los espacios son más grandes, donde hay bosques, donde soy eternamente un niño de edad indefinida o quizá incluso un adolescente. Esta vez me encontraba en una especie de internado, yo y otros vivíamos en cuartos con puerta a un patio central, eran más bien como cabañas. Como todas las noches, cerraba con llave mi puerta. No sé por qué pero sentía que era algo que debía hacerse siempre. Poco a poco comenzaban a llegar otros, nos acomodábamos en el piso para dormir. No me sorprende que me lo tomara como lo más natural.

De pronto a una de las mujeres (tal vez debería decir “una de las niñas”) que estaban durmiendo en la cama parecía más bien estar en un estado comatoso, le brotaba un hilillo de sangre de la boca y su cuerpo comenzaba a mostrar un ligero temblor. Todos se empezaban a poner tensos. Más tarde otra persona en la habitación mostró los mismos síntomas, aunque en mucho menor grado. Ahora todos estaban francamente asustados pero a la vez parecían saber exactamente lo que estaba pasando y estaban manejando la situación de acuerdo a cierta metodología lógica pero extraña, pues no se movían de su lugar, con la única esperanza de llegar hasta el amanecer. No me extrañó que nadie hablara de ir a pedir ayuda ni de salir de la cabaña, sin duda abrir la puerta no era una opción.

Entonces las vi. Frente a mi ventana había una especie de salón de dos aguas sin muros, totalmente de madera. Quizá estaba yo en una especie de campamento y ese era el comedor o el atrio, no lo sé. Pero ahí estaban, dos mujeres adultas corriendo depavoridas y horrorizadas, huyendo de nada. Iban tropezándose en los escalones porque no dejaban de mirar atrás y señalar al aire*. “¡Están aquí! ¡Están aquí!” gritaba alguien que saltaba de un lado al otro de la habitación, apuntando con su dedo a los rincones. Entonces es verdad, existen los monstruos invisibles y tal vez, con mucha suerte, en nuestra habitación solamente logró entrar uno de muchos. Creo que era lógico desde el principio.

*Este detalle de los monstruos que son invisibles para los niños pero visibles para los adultos obviamente debe estar inspirado en los espectros que aparecen en “The subtle knife”, el segundo tomo de la trilogía “The golden compass” de la que ya hablé un poco. La única diferencia es que en esas novelas los espectros solamente hacen daño a los adultos. También puede tener algo que ver que comencé a leer “Invisible monsters” de Chuck Palahniuk. No cabe duda que mis sueños pueden ser muy raros.

Comentario sobre el desempeño de la cámara fotográfica

No lo he mencionado aquí pero en Septiembre pasado compré una cámara, la Kodak Z1275. Es una buena cámara, los reviews son positivos y los specs no dejan nada que desear salvo estabilización de imagen: 12 megapixeles, controles manuales completos, modo programa y totalmente automático, zoom óptico de 5x “de marca” (en este caso Schneider Kreuznach, al que al principio no le tenía mucha fé pero resultó ser bastante bueno) que se puede usar mientras se graba video y un modo de video de 720p, es decir, de 1280*720 pixeles, todo a un precio bastante accesible de $3’000 pesos mexicanos en aquel entonces. Parecía una cámara muy buena en muchos aspectos pues además de todo eso usa dos baterías AA y tarjeta SD. Y a pesar de todo admito que es buena, es capaz de producir fotos bastante coloridas, agradables y nítidas y el modo de video me parece sencillamente muy difícil de superar porque también es mucho más sensible en condiciones de poca luz que mi antigua cámara, la Sony DSC P41. Sí, es la misma cámara que tuvo Vailongo hace tiempo. No es en ningún sentido la gran cámara o al menos así la había visto, solo cuatro megapixeles y usa esas tarjetitas de Sony que ya están descontinuadas, además de que la pantalla es diminuta, cosa que al principio no me importaba pues de hecho las pantallas más grandes me parecían exageradas. Además de que no tenía zoom óptico de ningun tipo. Su gran ventaja es su tamaño, pues aunque no es exactamente compacta tiene una forma y dimensiones que le permiten deslizarse en casi calquier bolsillo, pero sobre todo su velocidad. Puede tomar fotos al instante de encenderse y tiene un delay de máximo dos segundos entre foto y foto, claro que no estoy hablando del modo de disparo continuo. Y eso es una gran ventaja, de hecho es la característica que me permitió iniciarme en la fotografía panorámica pues se requiere tomar un elevado número de imágenes en el menor tiempo posible.

Consideremos lo siguiente, para “The urban carpet” utilicé 250 imágenes “fuente” para ensamblar la imagen final. En realidad tomé alrededor de 280 fotografías en 30 minutos aproximadamente, lo cual fue apenas suficientemente rápido pues por la naturaleza del lugar y las sombras en ese momento del día el trabajo se tenía que hacer a una hora específica, en que hubiera sombra en el suelo evitando un contraste demasiado alto. La principal causa del retraso en ese caso no es la cámara, sino las maniobras con el tripié y el equipo. El lag de 2 segundos es perfectamente adecuado, y de hecho no creo que pudiera tomar las fotos a mayor velocidad. Otra cosa que es necesaria para la fotografía panorámica, o bueno, es muy deseable, es que la cámara tenga una rosca metálica para el tornillo del tripié, cosa que actualmente muy pocas cámaras compactas tienen. La Kodak no la tenía pero de todos modos casi no llegué a usarla con ese fin por otro motivo: la velocidad. La Kodak Z1275, a pesar de todos sus atributos, es una cámara muy lenta. Demasiado lenta quizá, pues en mi experiencia toma alrededor de 15 segundos para tomar una imagen, procesarla, guardarla y cesar toda actividad. Se pueden tomar algo así como 5 ó 6 imágenes en 30 segundos gracias al búffer pero no más y en algún momento será necesario hacer una pausa para vaciarlo y poder continuar. Es totalmente inaceptable para la fotografía panorámica y convierte a la cámara en un instrumento que nadamás no puedo utilizar con este fin. Así es que la he vendido. Debí devolverla a la tienda a la semana de haberla comprado pero me convenció por un momento con su buena calidad de imagen, sus vibrantes colores y su excelente modo de video (que por cierto produce archivos no muy compactos que digamos).

No ha sido una experiencia poco productiva, al contrario, aprendí mucho. Al principio yo creía que la velocidad no era lo importante sino la calidad de imagen, pero porque asumía que todas las cámaras eran por lo menos igual de rápidas que la Sony. También confirmé que el video no es muy importante para mí y que mi vieja DSC P41 es un modelo compacto bastante bueno. La velocidad es lo que me permite ser productivo, no lo demás. El zoom si es un buen apoyo y el modo manual pues… en la Kodak no era muy bueno así que no aprendí mucho, pero me agradó tenerlo, en particular para exposiciones largas. También me di cuenta de que un lente más amplio es una diferencia más importante que un zoom muy largo. Lo ideal sería poder contar con ambos. La estabilización de imagen es necesaria.

Así que ahora estoy buscando una nueva cámara para aplicaciones panorámicas y, de preferencia, también para HDR. Aquí la Kodak simplemente no se destacaba, pues podía tomar solamente tres imágenes variando la exposición de manera continua. Podría ser suficiente, si el ajuste no estuviera limitado a un solo punto de diafragma. Y eso sin mencionar el insufrible delay, pensaba que podría tomar panorámicas HDR con esta cámara pero es absolutamente imposible, para la tercera o cuarta foto las nubes ya habían cambiado demasiado de lugar… y la experiencia fue desesperante. La posibilidad de tomar 5 fotografías de manera continua abarcando 5 valores de exposición con otras cámaras resulta sumamente atractiva.

Ignoro qué cámara me ofrezca lo que necesito, me he dado cuenta de que no necesito una cámara muy compacta pues la vieja Sony sigue siendo perfecta para llevar a eventos sociales (aunque el flash está fallando) y donde más disfruto usar la cámara es en circunstancias en las que también utilizo equipo más “pesado”, de modo que podría cargar incluso con algo tamaño DSLR. Ah sí, pero por ningún motivo creo necesitar una DSLR ni la deseo, la única aplicación  que me llama la atención son los lentes ojo de pescado y creo sinceramente que el precio no estaría justificado, me refiero al costo combinado de la cámara y los lentes. Otra cosa que me molestó bastante de la Kodak es que el modo macro es inexistente, el autoenfoque deja de trabajar a una distancia menor de 30 cm aproximadamente.

La única cámara que está a mi alcance, y con eso me refiero a que la puedo pagar y comprar el mismo día que lo decida, y que sé que cumple con mis requerimientos de desempeño es la canon S5 IS, de la que ya había hablado acá. Cuesta $6’000 pesos, que no se me hace tan caro, aunque está al límite de mi presupuesto. Ni el precio ni el tamaño son inconvenientes, además de que cuenta con una rosca metálica y una zapata para flash, lo que aumenta las posibilidades. La pantalla giratoria es una buena adición y el modo macro es excelente, lo mismo que el desempeño tanto a la hora de enfocar y tomar las fotos como de procesarlas y guardarlas. También presume de ser la cámara con el mejor modo de video en el mercado, pues a pesar de no ser de alta definición, tiene sonido estéreo, estabilización de imagen y el zoom óptico de 12 x se puede utilizar mientras se graba. Lo que no me gusta para nada es el lente. Sí, es bueno y si no está descompuesto no lo arregles, pero es el mismo lente de las superzoom de Canon desde hace años y no es muy amplio que digamos, pues comienza en los 35 mm, que es lo estándar. Mientras tanto ya existen cámaras con 18X e incluso 20X y lo más importante, que comienzan en los 28, 27 y 26 mm. Así que la Canon sigue siendo una opción sólida pero que me parece aburrida. Sin duda sería muy útil para ciertos eventos pero no aporta mucho a la fotografía panorámica, aunque seguramente es de las pocas cámaras que me permitirían hacer panoramas en HDR.

Y no, no busco una superzoom específicamente, pero últimamente son las únicas cámaras que parecen disponer de la mayor cantidad de opciones y características así como de un desempeño elevado. Sigo indeciso, de momento tengo oportunidad de probar una Fuji de 10X de cuyo modelo no estoy muy seguro. Su precio es bastante accesible aunque carece de estabilización de imagen y otras cosas pero repito, está a mi alcance. Se aceptan sugerencias.

Memory lane: la primera edición de Wired

Excelente post recordando esta histórica revista, que durante mucho tiempo me encantó hasta que dejó de estar disponible en tiendas a mi alcance. Para los que nunca la leyeron, sobre todo durante los años 90, siempre resulta difícil entender cuál era su atractivo “¿una revista de tecnología e internet?” dicen, “para esto está Sputnik, Quo y hasta la Muy Interesante”. Pobres almas, simplemente no saben de lo que hablan. Lectura requerida, via Engadget. (Sorprendente que salga algo de valor de ahí)

Lost, primeras tres temporadas

Creo que el resurgimiento de las series empezó por allá del 2004 con Lost y Desperate Housewives. Como no tengo televisión por cable desde 1994 y la banda ancha es un recurso del que hasta recientemente pude disponer, tuve que conformarme con las muy publicitadas transmisiones de TV Azteca. Desperate Housewives no pasó de ser una telenovela gringa estilo Melrose Place, pero a mayor escala y aunque no me interesó, creo que sí tuvo momentos muy entretenidos y sigue siendo una de las producciones más cuidadas. Lost fue un poco distinto, era más ambicioso y excéntrico. Desde el excelente primer episodio quedó claro que en esa isla pasarían cosas raras aunque a mi parecer el hecho de que el programa se adentraría en la pura y simple fantasía no fue patente desde el inicio y en algunos de los últimos capítulos de la primera temporada me sentí algo defraudado al ver que el monstruo misterioso era una nube de humo negro. La impresión inicial que tuve es que se trataría de uno de esos rarísimos shows de ciencia ficción que logran mezclar el elemento emotivo con buenos resultados.

En la primera temporada también fue quedando claro que casi cualquier personaje podría morir sin advertencia previa aunque hasta la segunda temporada descubriríamos a nuevos personajes y su pasado. En mi opinión la primera temporada es uno de los grandes clásicos de la televisión, fue simplemente perfecta. Emocionante, cruel, muy bien producida, llena de acción y de violencia así como de suspenso. Y nos llevó a un desenlace bastante intrigante. Los actores me parecieron increíbles, en particular Terry O’Quinn (a quien no veía desde Millenium) en el papel de John Locke, personaje por demás enigmático y complejo.

La segunda temporada comenzó con algo un poco más inesperado: la revelación de que el búnker estaba habitado y nos dió la oportunidad de conocer que había sido de los sobrevivientes de la otra parte del avión, aunque de manera un tanto acelerada. Se introdujo a otro de los grandes favoritos, Mr. Eko, y se contó con la presencia de Michelle Rodriguez como Ana Lucía, personaje que independientemente de todo creo que le quedó muy a la medida. Eso sin contar a Ben Linus, también una excelente caracterización de parte de… mmm ese actor llamado Michael Emmerson de quien nunca había escuchado. En esta temporada también sentí que hubo más violencia y algunos enigmas sin mucho sentido, como el mapa que solamente es visible con luz ultravioleta y el nunca explicado hecho de que Ben haya sido atrapado por la francesa. olvidémonos de las estatuas con cuatro dedos en los pies y esas cosas. Durante varios capítulos se presenta a Ben como un misterio muy bien logrado, pues casi llega a convencer a todo el mundo de que es quien dice ser. Varios personajes murieron inesperadamente. Sin embargo, a pesar del nuevo reparto y el suspenso que no decae, sentí que la segunda temporada fue más débil que la primera, como que la historia nadamás no avanzó hacia ningún lado con respecto a lo que se planteaba en la primera temporada como la prioridad, el salir de la isla, y todo eso del búnker y el botón que se debe presionar cada 108 minutos, aunque se prestó para momentos muy buenos, lo sentí algo forzado, como un pretexto para perder tiempo y extender el número de capítulos.

Afortunadamente para la tercera temporada no se volvió a saber de esas cosas y la trama estuvo mucho más fluída, de nuevo se introdujeron a más personajes y se ahondó en el pasado de Ben y de Juliet, de quien no quedaba del todo claro si sus intenciones eran buenas o malas. Otra cosa digna de mención es que se descubrieron lazos inesperados en el destino de los personajes, cosa que aún no sé muy bien cómo tomar. Espero que haya una buena explicación al respecto pero en realidad no es muy importante. Ben y Locke estuvieron mejor que nunca, siendo los episodios que ahondan en su pasado los que me parecieron más impactantes. Además, gracias a sus excelentes actuaciones y los diálogos, ver los momentos en que ambos comparten la pantalla es muy gratificante. Entre los enigmas que se revelan está el donde han vivido los “otros” y los recursos de que disponen, aunque la naturaleza de su presencia sigue sin revelarse. Algo que no me gustó fue que la serie se adentrara en el pasado de Desmond, personaje que no me resulta interesante, y sus viajes en el tiempo fueron demasiado para mí. Y por favor, ni mencionemos a Niki y a Paulo, cuyo capítulo es totalmente olvidable. El enigma de Jacob también fue demasiado para mí, pero en el buen sentido. Por un momento nos vemos obligados a creer en la cordura y en las leyes de la física hasta que, al igual que a Locke, nos es revelado que Jacob, por improbable que parezca, es real. Esto sí no tengo idea de cómo podrían explicarlo. Definitivamente en esta temporada Lost se adentró mucho más en el terreno de la fantasía.

Y así pues llegamos al final de la tercera temporada, que estuvo lleno, como es de esperar, de acción, violencia y suspenso. Muy retrasado quizá el hecho de que por fin parezca haber la esperanza de ser rescatados, la muerte de uno de los personajes más queridos y la aparente caída de Ben, el líder de los “otros” así como el reencuentro de la francesa con su hija, quien al verla por primera vez únicamente acaricia su rostro y dice “¿me ayudas a atarlo?”. Al parecer esta tercera temporada es un punto muy importante en el desarrollo de la serie pues marca el momento en que se deja de revelar únicamente el pasado de los personajes y se toca el tema de su futuro, al salir de la isla. Este último detalle, revelado hasta los últimos momentos de la tercera temporada, conmocionó a los fans, aunque a mí no tanto. Ahora que lo pienso me parece la manera lógica de continuar con la serie. Otra mención especial para Locke, pues no estamos seguros de entender (o siquiera conocer) sus motivaciones ni el estado de su salud mental. Jack sigue siendo el protagonista principal (aunque suene rebuscado) y creo que tal vez esa sea una falla. Aunque el actorcito este salido de La familia Sallinger no ha decepcionado, parece ser el único auténticamente bueno, aunque en ocasiones se deje dominar por la ira. Y creo que debe haber una buena explicación (otra…) para que en el futuro se le muestre tan decaído, habiendo perdido toda su fortaleza.

Ahora que acaba de transmitirse el primer episodio de la cuarta temporada queda claro que los enigmas siguen y que nos iremos olvidando un poco del pasado gracias a los flash-forwards. Sí, creo que Lost destaca por ser una de las series en que se juega con la narrativa a través del tiempo de manera exitosa, de hecho esa es la estructura y la idea detrás de la serie. Además de que jamás se ha utilizado con fines cómicos, cosa que no tendría lugar en la serie. Y aunque para muchos parece ser que el encanto de Lost radica en saber qué sucederá a continuación, a mi me tiene sin cuidado. No soy de los que suelen considerar que la mejor parte es el final y que toda historia debe estructurarse de manera que el desenlace sea shockeante en algún nivel, en realidad ese tipo de relatos suelen cansarme. Tampoco trato de estar adivinando y leyendo entre líneas. Pero creo que Lost lo ha manejado bien, es una producción que resulta disfrutable en muchos niveles, desde las impactantes locaciones en Hawaii, la excelente fotografía, los impecables efectos especiales y las brillantes caracterizaciones y actuaciones (salvo algunas excepciones) hasta la trama y los juegos mentales que describe.

Esto me lleva al siguiente punto, cualquiera que crea que Lost se trata de un grupo de sobrevivientes perdidos en una isla y aislados de la civilización está equivocado, Lost se trata de juegos mentales, de mentiras y engaños, de motivos que llevan a la gente a hacer cosas buenas que parecen malas y visceversa. Es un relato vertiginoso difícil de clasificar porque ¿qué es? ¿ciencia ficción? ¿aventura? ¿fantasía o suspenso? Es una serie que puede tocar prácticamente cualquier tema y que gracias a su estructura puede situarse en casi cualquier tiempo. Si tiene algún error quizá sea que puede tomarse las cosas demasiado en serio, por ejemplo sería inimaginable concebir a los personajes parodiándose a sí mismos. Otra cosa es que todos parecen haber hecho algo malo en algún momento de su vida, de preferencia algo que involucre sangre y violencia, ah sí, y problemas terribles con sus padres. ¿A caso ningún personaje puede haber llevado una relación cuando menos tolerable con su familia? ¿Nadie puede ser, para variar, quien dice ser?

Como mencionó Stephen King en su carta abierta a los escritores de Lost, tienen la responsabilidad de darle un buen desenlace a la historia y al universo tan poderoso que han creado. Me ha gustado mucho, en varios niveles y resulta muy entretenida, aunque no sea clasificación AA y tenga la mala costumbre de dejarnos en ascuas. Si el comienzo de esta cuarta temporada es alguna indicación, todo parece ir por buen camino.

Como nota al margen encontré el diseño de las carátulas de los DVDs de la tercera temporada menos llamativos que los de temporadas anteriores.

Lost Lost