Un par de MR-16 se suben a un auto compacto…

Desde que adquirí mi auto hubo un aspecto con el que no me sentía cómodo: las luces, me parecieron siempre insuficientes y un poquito anémicas. Yo no soy muy fan de modificar los automóviles, sobre todo en cuanto a modificaciones que no sean reversibles, así que me quedaban pocas opciones: cambiar los focos o instalar luces adicionales. La primera es sin duda la más sencilla pero luego de informarme y de experimentar un poco con algunos productos, me di cuenta de que esto no haría una gran diferencia, a menos de que eligiera el tortuoso camino de las luces HID. Ahora bien, siempre he tenido gran interés en todo lo que tiene que ver con iluminación y más o menos sé los pros y contras de ese tipo de luces. Sí, proporcionan la luz más brillante pero al usarse en faros que no han sido adecuadamente diseñados, termina uno deslumbrando horriblemente a peatones y automovilistas. El cada vez más bajo costo y la amplia disponibilidad de las luces HID las ha vuelto muy accesibles pero no me pareció el camino más provechoso.

MR-16

Así que opté por la segunda opción, la de instalar faros adicionales. Aunque requería ciertas modificaciones, estas eran pequeñas y reversibles (o mínimo se podían maquillar con facilidad) así que estuve un tiempo analizando las diferentes opciones y me topé con que este tipo de luces no son nada caras y están disponibles en una enorme gama de tamaños, formas y colores, tan grande como se pueda uno imaginar. Vi varios autos del mismo tipo que el mío a los que ya se les habían realizado modificaciones similares y me di cuenta que lo que me parecía más atractivo era algo pequeño y discreto, no solo por lo estético sino porque unos faros grandes generalmente quedan muy expuestos y acaban desacomodados, golpeados o rotos. Me imagino que también tendrá algo que ver que quedan muy a la mano de los malosos.

MR-16

Así que cuando el año pasado por un “golpe” de suerte tocó mandar mi auto a una hojalateada con los gastos pagados, aproveché para hacerle un pedido especial al hojalatero: dos agujeros redondos de poco más de dos pulgadas en la defensa delantera, por favor. Decidí que ahí se instalarían un par de MR-16.

Para empezar ¿qué es un MR-16? Se trata de un reflector que se diseñó originalmente para ser usado en proyectores de acetatos, consiste en una pequeña bombilla halógena con un reflector de cristal incorporado. Este reflector puede venir sellado con una tapa transparente, ofreciendo una segunda capa de seguridad a la bombilla, o abierta. El 16 se refiere a la circunferencia del reflector en octavos de pulgada, es decir que este producto mide dos pulgadas. Normalmente se les llama “dicróicos” aunque no estoy muy seguro de que tanto usen ese efecto en la vida real estos pequeños reflectores. Con el paso del tiempo y gracias a su reducido tamaño, bajo costo y larga vida, los MR-16 han sido usados en cada vez más aplicaciones y ahora se les encuentra en todos lados, desde aparadores en tiendas hasta iluminación doméstica.

Entre ventajas del MR-16 se encuentra el hecho de que opera a 12 voltios (el mismo voltaje que usa el automóvil) y prácticamente todo fabricante de productos de iluminación lo produce y se consigue en casi cualquier lugar desde $8 (de marca conocida, hay genéricos con los que no me animé), y que al estar hecho completamente de cristal no es propenso a opacarse o volverse amarillento como sucede con los faros de plástico y policarbonato. Otra ventaja es que actualmente existe la posibilidad de reemplazarlo con luces LED, fluorescentes e incluso existen MR-16 HID (difíciles de conseguir, por cierto). También se ofrecen estos focos con varias graduaciones respecto a su haz de luz, de haces amplios a haces estrechos con los que en teoría se iluminaría mejor a mayor distanciaa.

En cuanto a las desventajas pues el panorama no es siempre tan brillante, hay que considerar que estos focos se caracterizan por las altísimas temperaturas de operación, llegando a los cientos de grados centígrados por lo que deben instalarse lejos de superficies plásticas y con los sockets cerámicos y cableado incomustible adecuados, además de contar siempre con buena ventilación. No por nada un MR-16 era la magia detrás del horno de juguete “Easy Bake”, también conocido como “Microhornito”. Otra desventaja es que realmente no han sido diseñados para ser usados en vehículos y muy seguramente el estar expuestos a vibraciones y movimientos acorta su vida útil, además de que el cristal caliente se estrella si entra en contacto con el agua, por lo que sería lo más aconsejable no usarlos en condiciones de lluvia. Finalmente está el problema del haz de luz en sí, que invariablemente es mucho más amplio que el de los faros que trae el auto por defecto, haciéndo al MR-16 útil únicamente a cortas distancias. Otra cuestión a considerar es el consumo, que es de 50 watts por unidad; lo mismo que los faros estándar del auto.

A casi un año de haber instalado estas luces puedo decir que no ha sido un error y si hacen una diferencia al conducir de noche, sobre todo amplían el área iluminada a los costados del vehículo, permitiendo identificar peatones, perros y obstáculos con mayor facilidad. Como el MR-16 no es un faro que este apuntando “hacia abajo” (los faros de un auto apuntan aproximadamente a 1-1.20 metros de altura y de ahí hacia abajo) también ayudan a iluminar los señalamientos viales reflejantes y los autos cercanos; el lado negativo de esto es que, aunque no ilumien “tanto” sí deslumbran fácilmente a los peatones. Por la posición tan baja en que yo los instalé este no parece ser un problema serio con los automovilistas. Una cosa que no me esperaba es que al estar el material reflejante en la parte exterior del reflector de cristal (bueno, eso depende de la marca), es fácil que se raye/descarapele por efecto de tallones que pueda tener y por el agua. Hay que tenerlos bien fijos y lejos de filtraciones. Afortunadamente por su costo tan reducido no es un inconveniente cambiar los focos una o varias veces al año.

Para terminar pues sí me siento más cómodo y seguro utilizando estas luces, sobre todo cuando hay que pasar por caminos en que el alumbrado público es pobre o inexistente. Me supongo que también hay que considerar el aspecto estético y puedo comentar que no me resulta desagradable pues, dado que están instalados en la defensa delantera, no rompen feamente la línea del auto y son discretos de día. Por la noche se pueden encender en combinación con los cuartos del auto, haciendo las veces de faros de niebla y, dado que proporcionan una luz brillante y cálida, en combinación con el reflector con facetas (es decir con multiples caras planas en lugar de un reflector parabólico) y que tiene ciertos reflejos de color verde/azul/rosado en ciertos ángulos, el efecto es llamativo y singular, sin llegar a ser “estridente” como las luces de neón o las series de pequeños LEDs que tan de moda están.

MR-16 instalado en la defensa

Por lo tanto puedo decir que recomiendo moderadamente esta modificación pues los beneficios son notorios y el costo total es bajísimo. Solamente hay que tener cuidado con la instalación, hay que usar buen cable y un relevador de calidad y buena capacidad. Yo mandé hacer la instalación en un local que se dedica a estéreos y luces y no quedé satisfecho con ella pues el relevador que me pusieron no se daba abasto y el cableado que usaron terminó calcinándose. Tuve que volver a hacerlo todo yo mismo utilizando cableado para exteriores de uso rudo y un relevador más adecuado. Como de relevadores no sé mucho me convino contar con la ayuda de un amigo que medio le hace al “tunning”. Otra recomendación es no esperar que este tipo de luces les cambie la vida, realmente se trata de un cambio pequeño, aunque notorio. Como yo estoy muy familiarizado con estos productos de iluminación no tenía expectativas exageradas y quedé satisfecho.

También acuérdense que existe un foco muy similar pero de menor diámetro, el MR-11 que como su nombre lo indica tiene una circunferencia de once octavos de pulgada, es decir aprox. 3.5 cm y que ofrece la misma luminosidad y consumo en un paquete más discreto, aunque por el tamaño del reflector puede que el resultado sea distinto. Quizá me hubiera convenido empezar por ahí y, de no quedar satisfecho, ampliar el espacio para instalar el MR-16. En el futuro me gustaría usar una fuente de luz más eficiente pero no he encontrado un repuesto LED de este tipo del que me convenza su luminosidad.

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The awkward introduction

Tocaron la puerta y vi un automóvil destartalado enfrente de la casa. Salí a ver quién era y me encontré con un rostro que me resultaba vagamente conocido. Tendría yo unos catorce años y sabía que había visto esa cara en algún lugar pero no tenía idea de cuándo o dónde.

– Hola, oye me dijo tu papá que pasara por el tanque de gas chiquito, el que está pintado de azul y anaranjado.

No respondí de inmediato, me quedé un momento examinando detenidamente al hombre, tratando de adivinar de dónde lo conocía y cómo es que tenía esa información. A mi nadie me había dicho nada al respecto y los celulares todavía no eran muy comunes. Pero me sentí presionado a atender aquella extraña solicitud suponiendo que no había otra manera de que alguien supiera de ese tanque, que llevaba años oxidándose en el patio trasero. Yo era muy tímido y, con tal de no quedar mal ni parecer desatento, preferí entregar el tanque, aunque al final me quedó la sensación de haber sido estafado por un desconocido. Total, el tanque era feo y estorbaba.

Más tarde ya ne explicaron que el señor que había venido era un tío lejano que hacía mucho que yo no veía y que efectivamente mi papá no había podido ir a darle el tanque él mismo. De modo que no es una estafa en sí, pero tiene mucho en común con un intento fallido de robo que vi una vez.

¿De qué se trata, pues, esta “presentación incómoda”? Es una estafa muy sencilla en la que se utiliza cierta información genuina a manera de “credencial” para ganarse la confianza de un tercero. Por ejemplo, una persona que dice venir de parte de un conocido a solicitar bienes o favores. El chavo desconocido que supuestamente viene de parte de la vecina de atrás a pedirte permiso para saltar la barda de tu patio trasero hacia su casa porque “se le quedaron las llaves adentro”. El comprador que viene a recoger la mercancía porque dice que ya la pagó a otro familiar/socio/coworker. El futuro inquilino que ya habló con la señora y quiere que le dejes pasar a ver la casa.

Aquí la clave es que el estafador dispondrá de cierta pieza de información que intentará usar para convencerte de que es conocido de algún conocido y digno de confianza. También es clave que se aprovechará de sorpresa e incomodidad que este tipo de presentaciones causa asi como las prisas que todo mundo tenemos, factores que, ellos esperan, nos harán saltarnos cualquier tipo de verificación de identidad que podamos hacer. Muchas veces basta con una llamada telefónica a nuestro conocido de confianza o un breve interrogatorio al estafador para dejar en evidencia la mentira. Pero de todos modos muchos caemos redonditos en la tranza. Porque somos perezosos.

Un ejemplo muy sencillo: el otro día me encontré en el parque nuevamente a cierto tipo sospechoso. Pero en esta ocasión estaba acompañado de un par de chavos (que por su parecido físico asumo que son hermanos) que también he visto en el parque jugando con un balón. Parecía que este tipo ya los había abordado a ellos también en una ocasión anterior porque se sauldaron y platicaron un rato, a la sombra de los árboles. En ese momento yo, que ya había charlado anteriormente con el tipo sospechoso, tenía la posibilidad de acercarme a saludar y, haciéndome pasar como conocido (que tenía su parte de verdad, no se les olvide que la mejor mentira es la que tiene mucho de verdad), presentarme a los chavos y sacarles mucha información. Ahora bien, en mi caso no tendría yo ningún incentivo para hacerlo pues no es como si les fuera a robar el coche o a sacar el número y clave de sus cuentas en islas caimán. Hubiera sido simplemente un ejercicio para practicar estas teorías y, según que tan incómodo resultara, evitar que en lo sucesivo el tipo sospechoso se me volviera a acercar. El punto es que es muy sencillo.

¿Qué se puede hacer para evitar ser estafado en una “Presentación incómoda”? Básicamente: ser paranóicos. No hay que revelar nunca información alguna a desconocidos (Tip: responder siempre repitiendo la pregunta que te hicieron o con más preguntas), no dar ningún tipo de acceso/bienes/dinero a ningún intermediario desconocido que aparezca de pronto, verificar siempre llamando a familiares y conocidos para verificar si han enviado a un tercero y revisar exactamente de qué y de qué no se trata. Mucho cuidado porque la estafa puede consistir simplemente en crear una distracción para que bajemos la guardia y en lo que vamos a checar si la tía Carmela mandó a dos chalanes, ya nos vaciaron el changarro. También: nunca dejar sin supervisión a desconocidos trabajando en/cerca de nuestras propiedades.

Aquí lo ideal sería nunca hacer ningún trato por medio de un tercero pero la gente es floja y es una triste realidad con la que tenemos que tratar. Mi recomendación: usar contraseñas con familiares y amigos cercanos, frases y palabras que pueden pasar disfrazadas como un mensaje por medio del tercero.

Riing riiing.
– ¿Bueno?
– Hola, me llamo Gertrudis, soy amiga de tu tía. Me dijo ella que pasara a tu casa por una caja de estambres y unos encajes.
– Claro…
– ¿A qué hora vas a estar en la casa? – Nótese la sutil extracción de información valiosa para ladrones.
– Voy a estar aquí todo el día – Nótese la respuesta más adecuada, aún cuando lo más conveniente fuera no estar en el lugar.
– Muchas gracias…
– Ah este… ¿y fue todo lo que te dijo?
– Bueno ella… tu tía me dijo que te llamara “Parásito infernal”…

Quizá quieran ustedes practicar el uso de una contraseña más discreta como “dejaste las medicinas de tu abuelo en el carro” o “que si puedes pasar a recoger a tu tía al Teatro de la Paz”. Lo importante es que no parezca una contraseña y que el intermediario la entregue automáticamente sin pensarlo demasiado.

Muy relacionada a esta estafa hay otra que consiste en utilizar credenciales auténticas pero que no nos pertenecen y que no se pueden verificar inmediatamente (en el caso ideal para el estafador) o que la víctima no pensará en verificar inmediatamente. La idea es hacer que la víctima sienta confianza. Supongamos que en medio del tráfico de esta alocada ciudad un tipo en un auto del año le hace un rayón a tu carro. Se bajan de los automóviles, él supuestamente llama a su seguro y como este demora, te da su tarjeta de presentación para que lo contactes. No, no hace falta que preguntes, no trae identificación alguna consigo. Te entra la desconfianza y marcas en ese momento al número. Sí, ahí trabaja el licenciado Martínez Tello. Sí, tiene cabello rizado y conduce un auto plata del año, de una vez hasta te preguntan si quisieras hacer una cita. Él licenciado mismo te dice que no hay necesidad y acuerdan verse al día siguiente en su despacho. Solo que cuando te presentas conoces al verdadero Lic. Martínez, que no se parece en nada al tipo que te chocó… Tip: siempre anotar las placas y, ante falta de una identificación, tomar una fotografía del individuo. Algo muy similar hace el protagonista de la serie “White Collar” para robar la caja negra de un avión.

Siguiendo estos sencillos consejos no les garantizo que le caerán bien a la gente pero sí que no serán estafados tan fácilmente.

“Insidious”

No soy fan del terror que tiene que ver con cosas sobrenaturales, es necesario decirlo desde el principio. Si, soy de la opinión de que “The ring” es malísima precisamente por eso. Aún así la verdad no me molestan este tipo de historias mientras no caigan en premisas cansadas y que tratan de asustar simplemente con ruidos fuertes e imágenes “perturbadoras” repentinas. Dentro de todo, hay buenos relatos de fantasmas y del más allá, aún cuando se alejen del género del “terror”, como por ejemplo “El espinazo del diablo”.

Insidious

Por eso toparme con “Insidious” fue otra de tantas gratas sorpresas que me ha dado el cine en los últimos años. La premisa no resulta nada original: un joven matrimonio con hijos, cosas raras que comienzan a suceder, presencias y visiones que no tienen explicación. La típica historia de la casa embrujada. Excepto que cuando la familia se muda a un nuevo hogar, “aquello” les sigue…

Al principio parece tratarse, si, de una película de casa embrujada donde tal vez la única novedad sea la manera de presentarla, con un estilo más frío y contemporáneo (no quiero dar muchos spoilers, de por sí ya di bastantes), que incluso llega a parecerse a ciertas series de TV. Este parecido que menciono tal vez tenga que ver con el reducidísimo presupuesto que tuvo la película, pero me estoy desviando de lo que quería contar.

El caso es que, haciendo uso de pocos recursos, sabiamente manejados eso sí,  “Insidious” logra ir creando tensión y una historia envolvente, que parece que va en una dirección pero cuando todo se revela resulta ser muy original. A grandes rasgos se puede dividir en dos partes: el comienzo en que se va perfilando como un relato de fantasmas de lo más ordinario y la segunda parte en la que por fin se sabe lo que en realidad está pasando y hay cierto enfrentamiento con las fuerzas del más allá. Ambas partes están unidas por un par de momentos muy bien logrados, de uno de los cuales se ha extraído la imagen que acompaña este post.

Es cuando la madre de familia, desesperada y sin saber qué hacer, recurre a un equipo de expertos en este tipo de fenómenos lidereado por una mujer (¿psíquica? ¿espiritista? ¿todas las anteriores?) que es la única que le ofrece una explicación y una solución a sus problemas, por descabelladas que puedan ser. Así es como se abren las puertas de lo que sea que haya “al otro lado” y se fragua un arriesgado plan que puede ser la única manera en que las cosas vuelvan a la normalidad.

Claro, con sus debidas revelaciones del pasado y otras cosas difíciles de aceptar. Ahora, algo que a mi me gustó bastante fue la mezcla de detalles originales y “modernos” con elementos y guiños a infinidad de películas de terror de las últimas décadas, desde Freddy Krueger a “El orfanato”, pasando por clásicos como “Poltergeist” e incluso se puede señalar cierto elemento de “El laberinto del fauno”. La presencia de la actriz que protagonizara “The entity” por ejemplo es otro de tantos detalles bienvenidos, al igual que un par de miembros del equipo de expertos en lo paranormal, que dan un alivio cómico que no se siente forzado ni fuera de lugar.

Disculpen si no doy más información pero en este caso creo que si vale la pena guardar las sorpresas. Una joyita que lamentablemente no vi en el cine.

¿Por qué te busco?

No necesito motivo, tú lo sabes. Deseo estar contigo, me atraes. Quizá yo no sea interesante, eso nos condena desde el principio. No soy más que un tipo normal, o al menos me gusta pensar eso. No sabría qué decirte, tal vez no necesitemos palabras.Tal vez, esto, sea todo lo que necesitamos.