Leer en el telefono celular

Leyendo libros en el celular.

Empecé leyendo en una Palm, que tenia una pantalla muy triste sin iluminacion y con muy poco contraste. Por muy práctico que resultó a comparación de los libros de papel, tenía sus inconvenientes. Entre ellos el ser mucho más delicada y un precio más elevado que aún los más costosos libros de medicina. Pero el principal fue que había que hacer de nana de otro dispositivo más; cargar la batería, cuidar que no se moje o se raye o se rompa, acordarse de llevarla a donde la podamos necesitar (para al final rara vez traerla cuando hubiera sido de provecho). Aún así la experiencia fue buena y decidí comprar algo mejor escencialmente por la frustración con la pantalla tipo reloj Casio.

En aquel entonces las Palm ya estaban en decadencia y me sorprendio descubrir que todavía eran absurdamente costosas para lo que ofrecían, así que adquirí de segunda mano un teléfono que traía una pantalla muy similar y que corría mobipocket asi como  tenía otras tantas características que creo que después de varios años todavía no he terminado de descubrir. Fue casualidad descubrir la conveniencia de combinar todo lo que usaba para mis lecturas en el mismo aparato que siempre ando cargando para todos lados. Me gustó bastante la experiencia de traer conmigo constantemente todos mis libros y poder usarlos en cualquier lugar. Esto tiene que ver mucho con el tamaño. Leer en una pantalla tan pequeña y con tan pobre resolución no es la mejor experiencia, pero es muy conveniente.

A los pocos años mi teléfono se volvió obsoleto, y no lo digo en términos de que no corre la última versión de instagram y whatsapp, sino que literalmente ha ido dejando de servir. Basta una ligera ventisca para que se le salga la pila, por ejemplo, y tarda como un minuto en reiniciar; suena a poco pero es desesperante.

En estos años también sucedió que Amazon compró mobipocket y sacó una serie de productos llamados Kindle (nombre que me parece rarísimo y me suena a detergente) que han mejorado mucho a la vez que han ido bajando de precio. ofrecen varias ventajas. Supongo que en teoría yo pertenezco al segmento de mercado que está mas interesado en ese tipo de cosas y de hecho constantemente me dicen por todos lados que me compre uno. Solo que para mí no tiene sentido. Más allá del balance costo/beneficio y otras consideraciones, está el simple hecho del tamaño. Un Kindle, aún de los más pequeños, son enormes. Absurdamente gigantes para llevarlos en el bolsillo. Y eso ha sido justamente lo que me ha permitido avanzar muchísimo más rápido en mis lecturas.

La otra opción tal vez sería cambiar a uno de esos teléfonos de ahora que tantas características ofrecen, pero ahí si no me funciona el costo/beneficio. No es que no pueda pagarlo, es que nunca voy a usarlo más que para leer y hacer llamadas. Este sentido creo que es momento de confesar que hago poquísimas llamadas: soy muy amigo de telcel y le pongo $200 de saldo cada que ya no puedo hacer llamadas, que es como cada dos meses. Y no es que me haya acabado el saldo, aún luego de casi nueve meses de estar pagando el roaming en mi número foráneo.Le pongo saldo cuando mi tarjeta amigo ya venció y vengo arrastrando como $800 en saldo que no me he podido acabar desde hace dos años. Por mucho que me gustaría tener plan (“amigo”, “plan”, “tiempo aire”… la terminología parece una colección de palabras aleatorias) porque es horrible descubrir que tu saldo está expirado cuando más lo necesitas, nadie me ofrece un plan en el que pague lo mismo o menos al mes de lo que ya estoy pagando ahora. No le encuentro sentido.

Pero volviendo al tema del aparato, supongamos que lo pago a 30 meses sin intereses en almacenes Sares Rochild y contrato mi plan sin límite. Aún así no me convence porque sé bien que 80% de las características del aparato no las voy a usar. No tengo necesidad de “computación móvil”, quizá porque me paso 25 de cada 24 horas frente a una computadora o no sé pero no es mi estilo. Varias veces me han dicho que en cuanto lo tenga voy a cambiar de opinión y mis hábitos van a cambiar y voy a descubrir el maravilloso compumundo hipermegared. A esto puedo responder que ya tengo un iPhone algo antiguo y con la pantalla algo maltratada pero que está empolvándose en un cajón junto al xbox porque nunca me acostumbré a él. Lo único para lo que lo usaba era para mostrarle fotos a mis familiares. Así que con algo más moderno me sentiría como esos coleccionistas japoneses que ganan subastas de cámaras fotográficas antiguas en empaque original y comprueban con rayos X que realmente esté ahí el producto nadamás para nunca sacarlas de la caja. Sería muy triste y creo que tendría más provecho e interés sencillamente usar ese dinero para lanzar billetes de $20 a la calle desde un quinto piso.

Otra alternativa que me han recomendado varias veces es el iPod Touch, que si ya leyeron lo anterior comprenderán que no le veo mucho sentido. Además de que históricamente ese producto ha sido muy aburrido y oficialmente para mi no existía; hasta la última versión se me hizo interesante, más que nada por la pantalla. Sería interesante leer comics ahí, cosa que no puedo hacer con las resoluciones tan bajas que manejo hasta el momento.

Así que realmente no sé qué hacer. No comprendo del todo que las alternativas sean tan voluminosas o tan complejas. Supongo que seguiré esperando hasta que salga un Kindle del tamaño de una tarjeta de crédito o algo así.

“The Walking Dead”, segunda temporada

Todo empezó la temporada pasada con un episodio piloto impecable pero, conforme fui viendo el progreso de la primera temporada, preferí dejar de hablar del tema. No me convenció y no sabía si era yo o era la serie. Ahora estoy bastante seguro de que es la serie. “Irregular” es la mejor manera que se me ocurre para describir el resto de la primera y la totalidad de la segunda temporada.

Empezamos en el episodio dos de la primera temporada, alternando momentos de particular alegría (que se van haciendo más y más escasos) con melodrama en amplias dosis. Debo mencionar en particular que desde esta primera temporada ya se ve venir, aunque de manera mejor manejada, lo que será la gangrena pútrida que carcome la médula misma de esta serie: los personajes se la pasan preocupándose por asuntos que no les corresponden y frustándose al querer meter las narices en la vida de los demás. Para beneficio de nadie.

Muy en especial quiero mencionar el desenlace de la primera temporada, que me parece muy poco satisfactorio. En él, el grupo de sobrevivientes va a dar a unas instalaciones gubernamentales que se cree son seguras (pensamiento demasiado “agringado” ese de que el ejército puede haber controlado al menos una pequeña porción de terreno, que en algún lugar existe un búnker a prueba de todo) y que tal vez si lo son. Pero resulta que el doctor que todo lo sabe y todo lo explica en términos fácilmente digeribles para la audiencia está un poco amargado y decepcionado de la vida, lo echa todo a perder y hay que correr para salvar el pellejo y buscar un nuevo refugio. Nuevamente el tema de querer andar disponiendo de la vida de los demás… Eso de andar corriendo de aquí para allá buscando nuevo refugio no es problema de la serie, de hecho no es un problema, es la base de prácticamente toda historia que tenga que ver con zombies. También en este episodio vemos otra cosa que se repite, que es que no sé cuantas veces vamos a tener que ver a los personajes dándose un baño. La explicación, completamente innecesaria en mi opinión, que da el doctor realmente no me sirvió para nada y, aunque esto no es algo que normalmente juzge en trabajos de ficción, nadamás me hizo menos creíble la trama al querer tratar de cimentar la plaga Z en un poco de mala ciencia ficción oportunista. Ah, casi se me olvidaba que, como no podía faltar en cada capítulo, la autoridad de Rick es puesta en duda.

Ahora sí, a la segunda temporada entramos, como es costumbre en esta serie, con un primer episodio lleno de tensión y bien narrado. Los sobrevivientes, de camino a otra base militar cuyo nombre y propósito pierden importancia en los anales de la eternidad, quedan varados en los restos de un embotellamiento en una carretera. Admito que nuevamente me impresionó positivamente la escala de la producción, el embotellamiento se ve muy bien y está lleno de detalles y al pasar la temporada se ve que se le exprime hasta la última gota a estos escenarios. Los personajes se internan en el bosque y un incidente con un niño pobremente supervisado los hace quedarse sin otra alternativa que confiar su vida a un grupo de sobrevivientes que descubren. Así es como llegamos a la granja.

En el segundo episodio comienzan los flashbacks a revelar cosas importantes del pasado, y se siente cierta semejanza con Lost pues hay que ver con atención cada instante para ir teniendo una visión más completa de los cómos y porqués de la trama. Esta semejanza no es tan superficial pues también se nos cuenta como es que el grupo de sobrevivientes se formó, al quedar varados “nuevamente en el pasado” en un embotellamiento en una carretera al desatarse el caos. Una manera interesante de reutilizar el elaborado escenario con que abrió la temporada y otra similitud con Lost durante esta temporada al volver a ese primer encuentro fortuito que les cambiaría la vida a los sobrevivientes (¿cuántas veces no volvimos a ese vuelo en particular donde por  primera vez se encontraron los personajes?), otra es la cantidad de personajes nuevos que se presentan por propósitos desconocidos y que luego los escritores tienen problema para sacarles provecho, aunque seguramente algo intentarán para atar los cabos sueltos más adelante. Es más o menos a esta altura que volvemos al tema de las duchas redentoras, aunque en este caso el baño que se da Shane si tiene un significado más importante y nos deja pidiendo más de estas escenas de baño para la siguiente temporada… (soy malísimo para el sarcasmo).

Estos nuevos personajes están generalmente muy estereotipados. Por ejemplo en la granja vemos que se trata de una familia con un patriarca de la tercera edad, con hijos demasiado jóvenes para su edad y una esposa muerta, de modo que parte de la autoridad recae en, sí, la guapa hija mayor. Hay otros dos hijos que no recuerdo bien y que no hacen nada más que servir de alimento para los zombies. Otros personajes nuevos que se introducen cuando la tensión estaba bajando y convenía a la trama que pasara algo, son unos malosos miembros de una pandilla o algo así, el caso es que son rudos y malos, tema central de TWD. En algún momento incluso capturan a un muchachito herido llamado Randall que los malosos dejaron atrás, esto con el propósito de salvarlo, ocasionando que la autoridad de Rick sea cuestionada. Es tan contradictorio como suena, pero no tan contradictorio como el destino final de Randall. Todo el asunto de Randall sorprende por lo pobremente manejado que está, no se le saca ningún provecho ni suficiente intriga. Aquí me hubiera gustado ver más similitud con Lost, en donde vimos algo parecido en su segunda temporada al conocer al misterioso personaje de Ben Linus en circunstancias parecidas, con la diferencia de que en esa otra serie su presencia e identidad desatan una avalancha de eventos, desconfianza, desacuerdos e incontables giros de tuerca. Quiero pensar que los escritores de the walking dead al menor honrarán la memoria de Randall con una mención más adelante.

El tema de los asuntos no explicados es recurrente en esta temporada. Tenemos por ejemplo a la segunda hija del patriarca de la granja que cae enferma por motivos no explicados, ocasionando que Lori se arriesgue al salir a buscar a los hombres (ah si, porque en esta serie las mujeres no saben hacer otra cosa más que meterse en problemas) y termine sufriendo un accidente inverosimil. Total que la hija enferma ocasiona también un enfrentamiento entre las mujeres de la casa respecto a la depresión, el suicidio, el “derecho a elegir sin ser juzgada” (temática curiosa y acartonadamente feminista) a la que contradictoriamente se suma Andrea, que ya había intentado suicidarse en la primera temporada pero encontró el sentido y gozo de vivir gracias a Dale y aún así encuentra en el suicidio una alternativa “válida”. Entre comillas porque lo que en realidad está diciendo es “nosotras las mujeres podemos hacer lo que nos de la gana”.

Finalmente nos acercamos al desenlace de esta segunda temporada, que fue en varios sentidos una mezcla del desenlace del primer arco de la historia del comic y de este segundo arco de la granja. Varias personas me han comentado que el episodio final les pareció lo más emocionante y yo no tengo mucho que decir al respecto, supongo que está bien. Me sorprende que esta serie esté rompiendo records y que tanta gente esté hablando de ella, considerando que no es especialmente divertida. A mi gusto hay bastantes series en este momento que son muy buenas y más entretenidas y con historias y personajes mejor trabajados. Aunque ciertamente no hay muchas que aborden el tema “zombie”, lo pongo entre comillas porque creo que la palabra no se ha mencionado en este programa. Yo debo admitir que sigo viendo The Walking Dead únicamente para poder hablar de ella.

No puede haber reseña de esta serie (y en general de ninguna adaptación) sin mencionar el tortuoso tema de la fidelidad al material original. Puedo decir que a mí me tiene sin cuidado, realmente no creo que la fidelidad sea un factor que vaya a ser de importancia a la hora de determinar el éxito o la calidad de una serie o película y no influye mucho en que estos productos me parezcan buenos o malos. Muchas veces me han gustado mas las adaptaciones que el material original. Existen, sin embargo, las adaptaciones que se alejan tanto del material original que me dejan perplejo y preguntándome cual es el caso de haber usado el título de otra obra. La serie de The Walking Dead poco a poco va tomando ese camino. En particular el cambio en el destino de Dale me parece innecesario y hasta fuera de lugar, abajo hablaré de ello.

Algo que me ha gustado de esta temporada ha sido los encuentros con lo que otros sobrevivientes han dejado atrás y que parecen contar su propia historia, similar al soldado en el tanque de la primera temporada. Creo que la serie realmente brilla en esos momentos y podría sacarle más provecho. Por ahí en alguna entrevista el exitoso productor Frank Darabont habló de que su idea era revelar estas historias pero, luego de ciertos conflictos, ya no está trabajando en esta serie y es difícil saber qué pasará con esto.

Por ahí en otro blog  vi que hicieron un comentario de los personajes importantes, así que voy a hacer lo mismo.

  • Rick – la historia de TWD es la historia de un Rick que toma el liderazgo sin desearlo y cometiendo muchos errores en el camino. En la primera temporada vimos un poco de esto y queda mucho más claro en la segunda temporada. Mucho alarde se hace acerca de Rick era policía, de hecho sigue vistiendo el uniforme, aunque lamentablemente no demuestra el entrenamiento ni la sangre fría que este perfil parecería indicar a primera vista. Supongo que el outbreak zombie le rompió algo en su interior, algo importante. Lo curioso es que él toma el liderazgo porque los demás personajes quieren verlo como figura de autoridad, pero se la pasan cuestionando esta misma autoridad a cada momento. Creo que el personaje está demasiado serio y me gustaría conocerle otra faceta o al menos llegar a conocer más de sus motivaciones. Lo que le hace falta es estrategia y un plan. En el cómic le toma como cien números darse cuenta de ello y la serie parece estar siguiendo el mismo camino.
  • Shane – no queda muy claro pero hasta donde entiendo era él el lider del grupo hasta que llego Rick y esto es lo que ocasiona el conflicto de intereses entre dos machos deseando marcar su territorio alrededor de la perrita Lori. Shane hace cosas muy atrevidas, odia que nadie en el grupo lo siga (aunque no queda muy claro por que desea tan fervientemente seguir con este grupo) y luego siente remordimiento. Las diferencias que tiene con Rick y los demás no son presentadas de forma muy lógica y lo hacen ver como alguien muy necio e impulsivo y una fuerza de liderazgo alternativa aunque, para variar, sin un plan en particular. Se la pasa rebotando de conflicto en conflicto y escupiendo espuma por la boca. Por ahí se dice que su muerte por fin confirma que no hace falta ser mordido (o arañado) por zombies para transformarse en uno y se ha manejado esto como la teoría/explicación de que el virus y la infección y pues… no es más que otra dosis de mala ciencia ficción oportunista. Dejando de lado el hecho de que es imposible que el 100% de los individuos sean portadores de algo (a mi gusto esta incertidumbre podría darle otro giro al suspenso, referirse a “The thing” de John Carpenter) y más aún, el que un patógeno afecte de igual forma al 100% de los portadores, esto nos deja muy mal parados en cuanto a la mordedura del zombie. ¿Por qué es mortal? (me imagino que puede explicarse con un segundo virus que solo afecta a los zombes o algo asi? tal vez no presté suficiente atención y la mordedura en sí no es mortal sino que mueren desangrados?). Qué triste ver en lo que se convirtió Shane. ¿Cuál es tu problema, Shane?
  • Dale –  en el cómic y la primera temporada de la serie fue siempre la fuerza conciliadora y la influencia que exhortaba a tomarse las cosas con calma y no perder la esperanza. En esta segunda temporada esas características fueron llevadas al punto de la exageración y terminaron diluyéndose en melodrama del tipo que esperaría ver en una telenovela del canal de las estrellas. Me gustó ver a Dale como el personaje más maquiavélico y quizá el único que intentó mover la piezas en el tablero acorde a sus convicciones pero no me gustaron los tragicómicos resultados. La principal virtud que demostró fue tal vez su incondicional fidelidad al grupo, aunque esto queda mermado al nunca tomar las riendas de la situación. Finalmente Dale murió como consecuencia de un Carl muy pobremente supervisado y su vida y muerte no aportaron gran cosa. Me pareció un desperdicio pues, en la historia original del cómic, Dale se despide de manera mucho más interesante.
  • Lori – personifica perfectamente a todas las mujeres de la serie, porque en TWD todas las mujeres están locas. Demuestra actitudes contradictorias en todo momento, como buena mujer. Pero le falta demostrar la empatía necesaria entre los miembros del grupo y en los televidentes. Y hasta en su propio hijo. Si se trata de no sentirse atados a la trama del cómic, no veo problema en que Lori hubiera sido algo diferente. Me gustaría verla como la líder de las mujeres (y vaya que a las mujeres les hace falta liderazgo) que las convence para seguir al rebaño cuando se le están saliendo del corral a Rick o, en su defecto, las manipula para sus propósitos. Como hacen las mujeres en la vida real. Se dice que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer y está muy claro por qué Rick no es un gran hombre.
  • Glenn –  quizá el personaje más carismático de todos, cae víctima del encanto y los cambios de humor de la hija de Hershell. Es el “soldado” perfecto: fiel, obediente, habilidoso, no se pone a discutir, dispuesto a jugarse la vida y en necesidad de buen liderazgo…
  • Carol – en la primera temporada se nos mostró como víctima de abuso doméstico y en esta temporada queda muy claro que se lo merecía. Es la bruja del 78 que anda detrás de los huesos de Don Ramón Daryl y lo quiere manejar a su agrado. Se siente sola e insegura sin un hombre, no importa que no la quieran, ella quiere un hombre.
  • Hershel – una caricatura de principio a fin, desde las canas y el overol hasta esa escena en que está dispuesto a morir antes que abandonar su granja y se pone a repartir escopetazos. No recuerdo ya cual era su historia en el cómic pero no me imagino qué pueda aportar en una tercera temporada. En su defensa debo admitir que el actor que lo interpreta es bastante competente.
  • T-Dog – personaje que no existía en el cómic y que está en la serie para hacer de este un grupo multiracial políticamente correcto.
  • Carl – el niño peor supervisado de la TV, todos estamos esperando su “despertar”. En el cómic le tomó muchos números llegar a ese despertar, a actuar por su cuenta y tomar sus propias decisiones ¿o era pura rebeldía adolescente? Como sea, en la serie parece que no será diferente.
  • Jimmy y Patricia – ¿quienes son? ¿cuál es su historia? No lo sé pero ahí están.
  • Andrea – en el cómic es la fuerza femenina del grupo, aunque en la serie no es más que otra mujer loca que necesita que la pongan en encontrar su lugar. Me gustaba la Andrea del cómic, mucho más práctica y sin tanto melodrama. Otro personaje que se ha deteriorado bastante con el tratamiento que se le dio en la serie.
  • Randall – ya lo mencioné arriba, el personaje más desaprovechado. Como referencia de un extraño que llega al grupo en contra de su deseo ya mencioné a Ben Linus. Otra referencia contemporánea de este tipo de situaciones bien manejadas puede ser Adam de la serie “Being Human”, en cuyo caso ayuda mucho contar con un excelente actor. Randall no es más que una víctima más de la xenofobia extrema, tema central de The Walking Dead.
  • Daryl – dejo este para el final porque en repetidas ocasiones me lo han mencionado como el mejor personaje y el único que más vale la pena. Es cierto que es el único que parece tomar su propio camino y no causar problemas (a pesar de su posible ¿esquizofrenia?) pero a la vez eso solo representa todo lo que está mal en el resto de la serie. Me recuerda aquel episodio de los Simpsons en que Homero da voz a un nuevo personaje en la caricatura del gato y el ratón: solo está ahí para hacer más cool la serie, admisión tácita de que el producto no es lo suficientemente cool así como está. Fuera de eso está bien este personaje (trastorno de las glándulas sudoríparas aparte). Es cierto que resulta el más entretenido y el actor está perfecto en este papel. Si acaso puedo comentar que tampoco queda muy claro por que está con el grupo o sus motivos para someterse a la autoridad de Rick, aunque mi teoría es que en realidad esto no es así. Este personaje tiene el problema de que no ha establecido una relación con ningún otro, lo cual limita hasta cierto punto su desarrollo. Quizá esto explique que los escritores sientan la necesidad de emparejarlo con Carol. Espero que más adelante se le den oportunidades de destacarse en la historia y no ande nadamás perdiendo el tiempo en tramas tangenciales que poco o nada afectan el avance de la historia, buscando fantasmas, tanto en el sentido literal (la niña perdida) como metafórico (su hermano).

Aburrirse

Cuando era niño no era raro que me aburriera. Y siempre me decían “solo los tontos se aburren”. Durante años me pareció una idea algo engreída (no acostubro pensar que los demás son tontos o que yo no lo soy) y, aunque todavía no estoy del todo de acuerdo con esa manera de expresarlo, por fin ya entendí lo que años atrás trataban de enseñarme.

Tiene tiempo que no me aburro. Desde hace varios años, por ejemplo, empecé a leer en cuanta oportunidad tenía, así es como en los últimos tres o cuatro años he leído varias veces más de lo que había leído en toda mi vida. Con los celulares mágicos y todopoderosos de ahora no hay pretexto, realmente. Se puede leer en la fila del banco, mientras esperas el café o la hamburguesa, en el baño, etc. (aún no logro leer cómodamente en el autobús, aunque tampoco pude nunca hacerlo antes). En los últimos dos años he estado haciendo ciertos proyectos pequeños, varios relacionados con iluminación. No es raro encontrarme armando/reparando/destripando lámparas mientras veo series o películas. Esto puede parecer extraño, pero hacer transplantes de entrañas entre lámparas es mi idea de diversión, cada quien tiene la suya. El resultado es que acabo avanzando en mi interminable lista de cosas por ver y con un patio muy bien iluminado.

Otra cosa que a mi me gusta mucho y que me ha tomado tiempo tener la disciplina de hacer diario es escribir. Ya lo hago mucho mas seguido, muchas veces, sí, todos los dias. Pero una vez que empiezas es difícil acabar. Aquí solo menciono cosas muy simples que acostumbro hacer desde la comodida de mi hogar (y eso que no hemos hablado de las mascotas) pero veo las mismas posibilidadades en casi cualquier lugar. Solo o acompañado.

Otra observación que puedo hacer es que realmente no me he arrepentido de haber tomado decisiones “inesperadas” en el sentido de probar o hacer cosas que normalente no haría. No me refiero a correr riesgos innecesarios ni nada por el estilo sino a recibir con buena cara las pequeñas y grandes sorpresas de la vida y aprovechar lo que podría ser tiempos muertos. Muy en especial he notado al ir manejando que la gente se impacienta muy fácilmente cuando algún imprevisto detiene el tráfico y se quedan atrapados más de treinta segundos en el mismo lugar. Esa reacción me parece extrañísima pero luego me doy cuenta de que ellos no van escuchando música nueva para sus oídos ni haciendo planes en su cabeza. Sinceramente no sé qué estarán pensando, pero he visto muchas veces esa actitud y ese rostro compungido de sufrimiento ante el prospecto de “perder el tiempo” y enfrentarse con el tedio y aburrimiento. Ahora la idea de aburrirse y la de rechazar alternativas al tedio basadas en prejuicios me parecen de lo más  extrañas

Y lo que he descubierto es que esa lista de pendientes, de temas por cubrir y de cosas por hacer verdaderamente no tiene fin, no hay suficiente tiempo en la vida para ocuparse de todo.

Es a la vez uno de los descubrimientos mas alegres y más amargos del mundo.

“The Dark Beyond the Stars” de Frank M. Robinson

Ya no recuerdo bien como fui a dar con este libro, lo que si recuerdo es que postergué su lectura en más de una ocasión. Al principio me resultaba difícil seguir el hilo y no perder el interés. Leyendo algunas opiniones e informándome más al respecto, veo que es fácil llevarse esa impresión si no se le está prestando atención a lo que está pasando en la historia.

El protagonista lleva el nombre de Gorrión y despierta en una nave espacial que está en una misión de exploración que lleva dos milenios buscando vida en otros planetas. Ha tenido un accidente y su memoria está borrosa. No suena muy original, hay que admitir que ese recurso de la amnesia se ha usado bastante para plantear toda clase de misterios. Pero conforme vamos avanzando las cosas se van poniendo interesantes, principalmente por lo bien retratados que están los personajes, sus motivaciones y sus complicadas relaciones.

La nave, que en un principio lucía impecable y preparada para albergar otras tantas generaciones de su tripulación, resulta ser una ilusión. La búsqueda de vida, que no ha dado fruto luego de buscar en muchos planetas y no ha dado más que relatos inciertos de avistamientos que bien podrían haber sido producto de la imaginación de algunos, se vuelve una meta cada vez más inalcanzable y necesaria. Además de tener que lidiar con estos conflictos y con el problema de descubrir su propia identidad, Gorrión se enfrenta con un posible motín ante una decisión que divide a los habitantes de la nave: ¿seguir adelante y llevar la nave decrépita a una región más lejana en el espacio con la esperanza de encontrar algo? Considerando que la nave seguramente no podría resistir y que tomaría la vida de muchas generaciones ¿no convendría darse por vencidos y darle el valor que se merece a la vida que ya se conoce? Este conflicto tiene dos facciones abordo que están en una especie de guerra fría y cada una quiere reclutar a Gorrión para sus propios propósitos.

El capitán, que es el mismo hombre desde el inicio de la misión y ha sobrevivido gracias a un tratamiento de longevidad que funcionó demasiado bien, está determinado a seguir la búsqueda a cualquier costo pero ¿es un héroe o un villano?

Sobre estas interrogantes se desarrolla una historia muy envolvente, llena de detalles y perfiles psicológicos sólidamente desarrollados, donde se cubren los temas particulares del género así como los más universales (amistad, fidelidad, sacrificio, valores). Sí, hay algunos huecos aquí y allá en el lado de la especulación científica: la nave no tiene gravedad artificial, los personajes pasan mucho tiempo “flotando” y bajan a caminar sobre planetas desconocidos sin sufrir los efectos de la pérdida de tejido óseo y muscular, hay en algún lugar una fuente de energía inagotable, tras visitar tantos mundos y luego de tantas generaciones ¿no se podía arreglar/mejorar la nave?… Otra queja que he visto por ahí es que el texto no es la prosa más sofisticada y de alcurnia, esto en particular es absurdo si consideramos que se supone que es un jovencito con amnesia y de una cultura muy particular y distinta a la que conocemos el que lo está narrando. Sí hay por ahí en el desenlace un detallito que tal vez sale sobrando, aunque no se puede descontar del todo cuando el universo entero y muchos siglos son tu escenario.

Para mí estos problemas salen sobrando porque esta novela entrega muchas sorpresas y satisfacciones si se le lee con atención, si se tiene la voluntad de seguirla después de ese inicio que en apariencia tan poco promete. No es culpa del libro, la verdad estas situaciones se han presentado muchas veces pero en pocas ocasiones se resuelven  tan  adecuada y completamente. Conforme Gorrión se va quitando las vendas de los ojos, revelación tras revelación, las cosas toman un rumbo y un ritmo que disfruté mucho y todo va teniendo sentido y un nuevo significado. Esta es de las pocas historias que puedo decir que verdaderamente aplica el “nada es lo que parece”.

Este ha sido uno de los mejores libros que he leído este año y creo que se merece ser más conocido. El tìtulo con el que se le conoce en español es “La oscuridad más allá de las estrellas”.