Del porque todo este texto no forma parte de mi reseña de “Dead Set” (2008) pero a la vez sí

“Debido a mis fuertes convicciones personales, deseo enfatizar que este post de ninguna manera apoya la creencia en lo oculto.”

El tema zombie se ha popularizado tanto que hasta Brad Pitt hizo una película que descaradamente buscó convertirse en el estreno veraniego apto para toda la familia. No voy a decir que es señal inequívoca de la decadencia (o será simplemente una saturación) de este tipo de historias que se está viendo actualmente ni nada por el estilo. Lo que me llama la atención es que mucho de lo que se ha visto en los últimos años no ha sido otra cosa que una especie de “reimaginación” de otras historias y que desafortunadamente siento que han perdido algo importante en este salto al cine y la televisión.

Entre estos ejemplos se encuentra “The walking dead”, comic que me impresionó mucho al principio (y que siento que se ha extendido de más a estas alturas, lo digo acabando de leer el recién salido número 113, ya hablaré de eso en otra ocasión), pero que en su adaptación a serie de TV me despierta un montón de emociones encontradas que en mi caso no se parecen a la sensación que me deja en su formato (blanco y negro, estático, bidimensional) original. Pero para quejarme de eso ya le he dedicado espacio a reseñas de cada temporada y me temo que lo seguiré haciendo.

Al hablar de esta “popularización” no podemos dejar de mencionar “28 days later” (2002), película más que suficientemente entretenida que por momentos no se decide ni por donde va y que nisiquiera es de zombies, pero que indudablemente ha tenido una influencia tremenda. Esto es algo bastante curioso pues los creadores de esta película siempre dijeron que se basaron en el relato-novela de 1951 “El día de los trífidos”, que cuenta un apocalipsis más o menos semejante solo que en lugar de zombies las “temibles criaturas” eran plantas… plantas que por alguna razón podían moverse y atacar a los humanos. Dichas plantas se combinan con un extraño brote de ceguera, lo que significa el final de la sociedad inglesa. Por ahí en una rama lejana podemos acomodar la novela de José Saramago y su respectiva película “Blindness” (2008), que no viene realmente al caso pero está relacionada. Si algo encuentro interesante en “Blindness” es quizá el hecho de que el desastre es temporal y al final se puede regresar (más o menos) a la normalidad cuando la extraña plaga desaparece de forma tan misteriosa como inició, cosa que la relaciona más a la temática de apocalipsis express, donde comparte parentesco con “The Happening” (2008) y en donde la rama del árbol genealógico zombie ya se rompe bajo su propio peso… al menos en cierta forma.

Creo necesario pasar por esta maraña de historias, tradiciones y “tropes” porque, si bien no abordan precisamente la temática zombie, comparten muchos elementos y similitudes, detalles que amo y que me entretienen mucho y que creo es el caso para muchas otras personas que consumismos estos subgéneros del entretenimiento. Son esos detalles los que hacen tan entretenido “Thriller” de Michael Jackson (no me acordaba que fuera tan largo) o el video de “Everybody” de Bacstreet Boys (que se les acabó el presupuesto y por eso disfrazaron a Nick de momia).

Después llegó el año 2004 donde se puso en evidencia cierto debate con “Shaun of the Dead” y “Dawn of the dead”, donde la primera es algo así como una carta de amor a la temática y que se dedica a contrastar todos esos elementos y reglas, mientras que la segunda es un remake que le “sube el nivel” a la tensión y la amenaza que representan los zombies. Para mi no hay un lado correcto o incorrecto.

En 2008 llegó una serie inglesa de TV llamada “Dead Set” que a mi me parece de lo más entretenida y que de hecho acabo de ver por tercera ocasión y que disfruté igual que la primera vez. Desgraciadamente siempre me toma por sorpresa la reticiencia de algunos a verla o a considerarla en serio, en parte por este debate inverosimil (al menos para mí) y por el simple hecho de que la historia se desarrolla en la casa del conocido reality show “Big Brother”. A mi no me interesan estos debates, pero pueden checar:

– Lo que escribió Simon Pegg al respecto.

Lo que le contestó Charlie Brooker, creador de “Dead Set”.

Está bien la metáfora de la muerte lenta que se ha manejado tradicionalmente con los zombies, pero no por eso está mal la alternativa de los que son rápidos (o la posibilidad de ignorar y reescribir reglas y mitologías). La verdad no soy tan purista ni tan fan al respecto; por mucho que me gusten las sagas de “terror” e historias claustrofóbicas y apocalípticas, no veo al zombie como algo muy diferente a otros subgéneros y seres de mitologías periféricas (momias, vampiros, hombres lobo…). Están ahí para ser el punto de partida de otras historias y nuevos personajes y lo último que quiero es ver el mismo relato una y otra vez.

Breves: Halloween tardío con Silent Hill Revelation

Estoy convencido de que todos tenemos una bonita historia acerca de a primera vez que jugamos Silent Hill. El año era 1999, nosotros éramos jóvenes e impresionables. Yo soy una de esas personas que más de una década después todavía no lo supera. Se convirtió en una de las más grandes influencias de mi vida. Todavía no puedo ver la malla ciclónica sin llevarme la mano al bolsillo del saco para checar que esté preparada mi linterna.

Total que salió una película hace seis años, trajo muchas expectativas por parte de los fans sobre todo porque los primeros avances eran increíbles visualmente ¡el look estaba por completo ahí! La historia de como un director de cine francés, gran fan de la franquicia, se comunicó con Konami y los convenció de hacer la pelicula ya es historia vieja y conocida por todos. Yo no pude verla en el cine porque coincidía con la fecha de una expedición de un mes patrocinada por la Universidad de Crayotitlán que no podía dejar pasar. Y en estos seis años no he tenido ocasión de escribir algún comentario al respecto (en serio tengo posts que no termino desde 2005… cuando empecé este blog), brevemente puedo decir que me sorprendió porque si se mantuvo increíblemente fiel en muchos elementos y en lo demás fue al menos interesante. Visual y sonoramente me parece perfecta, sobre todo porque se nota que no se reparó en gastos para darle vida al lugar, al pueblo maldito. Si miran con atención notarán que incluso la cámara hace acrobacias innecesarias en grandes grúas con el único propósito de imitar los movimientos de cámara del juego, que dicho sea de paso no vienen mucho al caso en una película de “terror”; aunque puede que ustedes no se fijen mucho en eso y está bien. La historia fue confusa, como debe ser.

Por eso este viernes que, al checar la cartelera y ver que ya se había estrenado la secuela, fui inmediatamente a comprar mi boleto. La cita fue en la sala 13 en punto de las trece de la noche…

04/12/2012

No había función en 3D, que me da lo mismo. Pasaron unos trailers que ni recuerdo, se apagaron las luces y empezó la película. El principio le resultará familiar a cualquiera que recuerde Silent Hill 3, con unos cambios estratégicos compensados con uno que otro guiño a la mitología de la franquicia. Nos enteramos que desde la primera película ya habíamos conocido a Harry Mason pero no lo sabíamos, esta maraña narrativa es presentada con suficiente gracia para no provocar molestias, aunque hubiera sido lindo que Harry encontrara a Heather a un lado de la carretera luego de los eventos de la primera película. Pero en fin, la historia transcurre con mucha fluidez, tal vez demasiada. De hecho creo que se esforzaron demasiadísimo por dejar todo bien claro y explicado y repetir los puntos importantes para que no se nos pasara nada. En la escena del motel en que le explican todo a Heather yo me quedé esperando a que ella contestara “ahora háblame de los remakes para Nintendo Wii”.

Por momentos si se siente como si estuviéramos viendo un videojuego, me pregunto hasta qué punto esto fue intencional. Se me hizo curioso que en varias escenas vemos a Heather simplemente caminando por el escenario o a punto de entrar en un nuevo lugar clave. Tal vez solo se quería aprovechar los escenarios, que son grandes y espectaculares, con detalles retorcidos y perturbadores cadenas y tortura y cosas llameantes. ¡¿Llameantes?! ¿Cuándo se convirtieron las llamas en un elemento de Silent Hill? Bueno, no me hagan mucho caso, me acabo de dar cuenta que yo me quedé en los títulos que salieron para el primer Xbox.

Desafortunadente creo que se perdió aquello de que los monstruos son manifestaciones del dolor, la pena y la culpa por cosas horribles que hicimos en el pasado y esa sutileza de preguntarse si todo esto es real o no o no puedo salir de mi apartamento porque la puerta esta misteriosamente encadenada y solo hay en el baño un túnel que lleva a la cabeza de John Malkovich Silent Hill, pero si veo por la ventana todo se ve normal afuera. Si tan solo pudiera salir por la ventana todo estaría bien… En realidad se puede decir que toda la sutileza se fue por la ventana, aquí muy claramente estamos en el infierno, bien nos lo explican en repetidas ocasiones.

Aún así, todo avanza muy fluído. El tiempo se me hizo cortísimo. Me sorprendió mucho que hasta podemos encontrar items que incluso se complementan e interactúan (ok, en singular porque solo es es uno), tal cual como en el juego. Aunque seamos sinceros, nadie nunca encuentra una linterna con baterías frescas en Silent Hill. Vemos otras cosas que sí pertenencen a este universo y que no habíamos visto en el cine, como violencia monstruo-monstruo o lo que hay debajo del suelo de malla en el hospital y hasta nos cruzamos con otras almas torturadas que han venido a parar a este terruño. Al final todo se resuelve con el Good + Ending y nos vemos en la próxima secuela.

¿La recomiendo? Caray, no puedo responder a eso. Si eres fan no vas a hacer esa pregunta, si no lo eres te vas a quedar con cara de what. Yo solo pueo decir que me da mucho gusto ver que Silent Hill sigue vivo, que como “lugar” (entre comillas porque no es un lugar sino un estado mental) sigue siendo impresionante y que me frustró mucho que, habiendo tanta música de Akira Yamaoka de donde escoger el soundtrack gire sobre uno de los temas más aburridos.

Oh sí, y Carrie Anne Moss sale menos de dos minutos en pantalla.

From Blog

“The howling” (1981)

La historia va más o menos así: Karen White es una reportera que ha estado en contacto con Eddie Quist, un asesino serial. En colaboración con la policía participa en un plan para capturarlo, concertando un encuentro en un cine porno. Eddie se transforma en hombre lobo ante los atónitos ojos de Karen y justo antes de atacarla, es liquidado por la policía. Tras la traumática experiencia Karen sufre un colapso que le impide volver al trabajo y seguir con su vida, asi que por recomendación del (¿psiquiatra?) George Waggner, accede a pasar una temporada en una comunidad experimental, acompañada de su esposo. A lo largo de su estancia las esperanzas de que la comunidad le sea de ayuda se van desvaneciendo pues ya desde la primera noche es evidente que las personas del lugar no son del todo normales.

La película está llena de guiños y referencias al género y la temática de los hombres lobo (lo siento, ni sé bien lo que significa “licántropo”) pero lo más peculiar creo es que presenta el conflicto entre la parte impulsiva/bestial del ser humano con su parte intelectual, que termina reprimiendo esos instintos. El hombre lobo se presenta como la parte “liberada”. Esto se ve muy claramente en el caso del marido de Karen, quien es transformado en contra de su voluntad (la verdad ¿alguna vez alguien es transformado por que así lo haya querido?) pero una vez que surte su efecto el cambio, se desata su verdadera naturaleza. A destacar también el que los hombres lobo no se presenten como monstruos, sino que en todo momento conservan su intencionalidad y uso de razón.

La historia en sí creo que resulta un tanto accidentada y la resolución del conflicto se da como por arte de magia pero aún asi tiene suficientes particularidades que la mantienen interesante a veinte años de su estreno. En especial se destacan los efectos especiales en una de las escenas de transformación más influyentes y escabrosas hasta la fecha, obra del maestro Rob Bottin quien al año siguiente daria vida a las memorables cosas de “The thing”. Aunque en esta área también hay altibajos, principalmente esas (escasas, eso sí) escenas en las que se recurrió a la animación.

Para completar la parábola del conflicto impulsos vs. razón/represión, en el desenlace vemos el camino elegido por Karen, que sale bastante del moldede este tipo de películas y presenta de manera muy efectiva  lo que conlleva ser un monstruo, cosa que no se ve todos los días.

Si esta reseña se parece mucho a esta de acá, no es casualidad, es que concuerdo en casi todo. 

“Insidious”

No soy fan del terror que tiene que ver con cosas sobrenaturales, es necesario decirlo desde el principio. Si, soy de la opinión de que “The ring” es malísima precisamente por eso. Aún así la verdad no me molestan este tipo de historias mientras no caigan en premisas cansadas y que tratan de asustar simplemente con ruidos fuertes e imágenes “perturbadoras” repentinas. Dentro de todo, hay buenos relatos de fantasmas y del más allá, aún cuando se alejen del género del “terror”, como por ejemplo “El espinazo del diablo”.

Insidious

Por eso toparme con “Insidious” fue otra de tantas gratas sorpresas que me ha dado el cine en los últimos años. La premisa no resulta nada original: un joven matrimonio con hijos, cosas raras que comienzan a suceder, presencias y visiones que no tienen explicación. La típica historia de la casa embrujada. Excepto que cuando la familia se muda a un nuevo hogar, “aquello” les sigue…

Al principio parece tratarse, si, de una película de casa embrujada donde tal vez la única novedad sea la manera de presentarla, con un estilo más frío y contemporáneo (no quiero dar muchos spoilers, de por sí ya di bastantes), que incluso llega a parecerse a ciertas series de TV. Este parecido que menciono tal vez tenga que ver con el reducidísimo presupuesto que tuvo la película, pero me estoy desviando de lo que quería contar.

El caso es que, haciendo uso de pocos recursos, sabiamente manejados eso sí,  “Insidious” logra ir creando tensión y una historia envolvente, que parece que va en una dirección pero cuando todo se revela resulta ser muy original. A grandes rasgos se puede dividir en dos partes: el comienzo en que se va perfilando como un relato de fantasmas de lo más ordinario y la segunda parte en la que por fin se sabe lo que en realidad está pasando y hay cierto enfrentamiento con las fuerzas del más allá. Ambas partes están unidas por un par de momentos muy bien logrados, de uno de los cuales se ha extraído la imagen que acompaña este post.

Es cuando la madre de familia, desesperada y sin saber qué hacer, recurre a un equipo de expertos en este tipo de fenómenos lidereado por una mujer (¿psíquica? ¿espiritista? ¿todas las anteriores?) que es la única que le ofrece una explicación y una solución a sus problemas, por descabelladas que puedan ser. Así es como se abren las puertas de lo que sea que haya “al otro lado” y se fragua un arriesgado plan que puede ser la única manera en que las cosas vuelvan a la normalidad.

Claro, con sus debidas revelaciones del pasado y otras cosas difíciles de aceptar. Ahora, algo que a mi me gustó bastante fue la mezcla de detalles originales y “modernos” con elementos y guiños a infinidad de películas de terror de las últimas décadas, desde Freddy Krueger a “El orfanato”, pasando por clásicos como “Poltergeist” e incluso se puede señalar cierto elemento de “El laberinto del fauno”. La presencia de la actriz que protagonizara “The entity” por ejemplo es otro de tantos detalles bienvenidos, al igual que un par de miembros del equipo de expertos en lo paranormal, que dan un alivio cómico que no se siente forzado ni fuera de lugar.

Disculpen si no doy más información pero en este caso creo que si vale la pena guardar las sorpresas. Una joyita que lamentablemente no vi en el cine.

Drinks…

“You know? I actually think that drinks were just created to go with good food.  There´s always the obvious one but then there are the ones that are completely unexpected and they go so well together, it´s kind of amazing. Like a spicy bloody mary with a good cheese sandwich. Or a cold beer with an egg sandwich with pickles on it. And you have to have the pickles because that´s kinda like what draws it all together. Or a cupcake and a glass of wine, it´s kind of a sugar overload but it´s so good! Or, like, a really, really perfect, amazingly fresh fish like just grilled, so it forms like a crust on it…  with a piña colada.”

Spooner (2009)