Reseñas tardías de películas posiblemente veraniegas

The surrogates – fui a verla con cierto escepticismo y sin saber nada del comic original. Me pareció un tanto dispareja por la primera mitad pero la encontré bastante entretenida. Particularmente me gustó el look “rejuvenecido” de los surrogates, no tengo idea de cómo lo lograron pero no me digan, quiero conservar la ilusión de la magia. No entiendo el motivo de las críticas mediocres que ha recibido. La premisa es intrigante y es verdad que la historia se desvía de la obvia exploración de ciertos temas posiblemente más interesantes para degenerar en persecución y tiroteos muy rápidamente pero vamos ¿alguien esperaba una película más filosófica de manos del director de Terminator 3? Además es con Bruce Willis, sin duda uno de los actores más carismáticos que existen. Y todos sabemos como queremos ver a Willis: repartiendo balazos. Mi veredicto: bastante justa, me entretuvo bastante. Si esta es la primera señal definitiva de la caída de Bruce, es bastante más elegante que la de otros famosos héroes de acción que ya están descontinuados. Solo una duda: teniendo en mano una pistola ¿quién la pone a un lado para suicidarse envenenándose?

-Virtudes: entretenida, visualmente interesante. Bruce Wilis en versión doble (me agrada más el viejo, curiosamente). No se toma a sí misma taaan en serio.

-Defectos: totalmente intrascendente, muchos detalles están fuera de tono, como que en momentos se quiso ver noir pero no termina de cuajar.

Adventureland – pues no es cómica, es romance juvenil (no caigan en el error de describirla como “adolescente”) muy sutilmente irónico. Lo menciono porque muchos se han ido con la finta y esperan algo similar a “Superbad” solo por ser del mismo director. Me sorprendió bastante, normalmente las historias de este tipo no capturan mi atención pero esta historia está bastante bien contada y ambientada en los ochentas. Tal vez podría prescindir de algunos momentos un tanto redundantes y ser un poco más corta. Es bueno ver que la chavita que alguna vez la hizo de la hija de Jodie Foster en “Panic Room” tiene mucha más capacidad actoral que la despliega en “Twilight”. El chavo, que también sale en zombieland, creo que tiene el carisma necesario para este tipo de cosas.

-Virtudes: la historia mantiene el interés y, aunque se rompen corazones, tampoco se hace el mega drama, se mantiene bastante realista. Tiene el tono perfecto.

-Defectos: una recortadita aquí y allá le vendria bien pero realmente ninguno serio =)

Jennifer’s body – película sin pies ni cabeza. Todos esperábamos más, mínimo por respeto propio de la guionista de Juno. Los problemas empiezan desde el principio: tenemos un par de escenas para plantear y conocer al personaje de Jennifer y a los cinco minutos ya llega poseída. El fallo es que se comporta exctamente igual pero con sangre escurriéndole de la boca. Las cosas se aclaran de la manera más sosa y poco original con el obligatorio flashback mal acomodado. Sí, la vieja está loca y es una come hombres (literalmente)… pero nos repiten una y otra vez lo mismo hasta que estúpidamente y sin sentido se quiere comer al novio de su mejor amiga (¿siguen siendo mejores amigas si una ya falleció y solo queda su cuerpo poseído?). Aquí lo interesante creo que intentaba ser la relación amor-odio-pellizco-en-el-pezón de las dos amigas, que se prestaba para un interesante conflicto estilo Akira. Pero ni tiempo nos dieron de ver cómo eran las cosas cuando estaban bien entre las dos de modo que la relación se siente totalmente irreal y forzada. Sí, hay una escena con un beso lésbico entre la Fox y la otra chava, totalmente gratuita y que bleh. No se sabe ni a qué le tiraba la película. Sin embargo tengo que estar de acuerdo en que Megan Fox no decepciona, me pasó como con Zac Efron en “17 otra vez”: yo no creía que fuera capaz de actuar pero queda claro que sabe hacer algo más que mover las nalgas frente a la cámara. Interesante que Megan eligiera el papel de villana diabólica para su primer protagónico, eso se lo aplaudo. Por lo demás, basura pura.

-Virtudes: la ambientación y estética están perfectas, como de serie B combinado con teen movie y un delicado toque exquisitamente claustrofóbico. La mejor amiga en el rollo “Betty la fea” tiene sus momentos. Dicen que el soundtrack está dos dos. Mucho mejor que “Twilight”.

-Defectos: absolutamente todo lo demás.

Zombieland -salió de la nada y se convirtió en la película de zombies más taquillera de la historia. Realmente prueba varias cosas, como que no hay que atarse a los convencionalismos y que queda mucho por experimentar en cuanto a zombies en el cine. Me gustó que es una road movie, que no se tomó tan en serio a si misma, que no hay drama, que nada le sobra. Que tiene el tono perfecto de humor y que si quieres lo ignoras. No me gustó como pintó a los zombies (memorables nomás el payaso, por ejemplo. Ninguna otra muerte zombie o pelea con zombies digna de mención… aunque la película insista en forzarlo). En lo personal no me gustan particularmente los zombies reimaginados como rápidos y voraces, no digo que esté mal pero no vendría mal un poco de variedad de vez en cuando. Es una película que trata de todo y a la vez de nada pero logra divertir  e insisto, es un logro que nada le sobre y esté tan bien hecha. Los personajes son pobres, por ejemplo las dos chicas; no queda muy clara nisiquiera la diferencia entre una y la otra. Sin embargo algo novedosísimo es que, al contrario de las convenciones que se manejan en las historias de zombies, las alegorías políticas brillan por su ausencia. Nisiquiera hay villano, únicamente supervivencia en todos los niveles. Eso fue genial. Después de pensarlo un rato tengo que reconocer que es una de las películas más perfectas que he visto últimamente. La secuela es muy probable.

-Virtudes- el tono y la estética que maneja son impecables. Buen gusto para presentar la violencia (aunque fue poca). Original y refrescante. El final apunta a una secuela pero no es tan descarado.

-Defectos-los personajes son planísimos y estereotipados, ninguno tiene más de un par de facetas. Faltó violencia. Todo fue demasiado gratuito y nisiquiera hay armas originales: les cae del cielo una Hummer llena de armas de alto calibre WTF! ¿De qué se podrá tratar la secuela si no quedó ningún asunto pendiente? ¿cazar twinkies?

Up – al parecer todo mundo lloró con esta película pero déjenme contarles un secreto con el que cuentan los escritores: tienen un cajón lleno de trucos bien conocidos para despertar empatía en sus personajes. ¿Necesitan un personaje que sea imposible no amar? Probemos con un niño o.. ¡ya sé! un anciano… o¡ mejor aún! ¡que tenga una discapacidad! (¿nemo?) ¡lo tengo, lo tengo! ¡combinemos ambas! Son detalles y herramientas bastante gastados pero efectivos. Me atrevería a llamarlos trucos bajos y sucios. El único personaje más “acorde al manual” que me viene a la cabeza de momento (y que me duele bastante criticar porque mi corazón y mi niño interior lo aman, malditos guinistas) es la viejecita de “Batteries not included”: dulce, encantadora, amable y con un alzheimer avanzado que le hacía creer que el villano era su hijo muerto. Permítanme tomarme un momento para limpiarme las lágrimas y la nariz que me escurren… Ok, ya. Por cierto ¿notaron como la viejecita aparte de todo era madre? Pues  que creen, que en Up también tenemos a una madre en apuros, sigh. Ya solo nos falta el personaje tonto pero de buen corazón que se mete en problemas por hacer el bien. Oh, esperen. Se llama Dug y es un perro que habla. Para estas alturas ya deben de haber notado por donde irá mi crítica. Up está BASTANTE bien lograda pero cae en muchos estereotipos y abusos de emotividad con el espectador. Insisto, los personajes son demasiado estereotipados, realmente son caricaturas en el pleno sentido de la palabra y a la vez ese es su gran logro, que esas caricaturas que superficialmente son tan simplonas están tan bien manejadas que logran causar un impacto muy fuerte. Aquí el personaje más honesto con el espectador y el más original es Ellie, y deja de existir muy al principio de la historia. Extrañamente después ya no hay ningún otro personaje femenino, algo muy raro en una película de Disney (el pájaro no cuenta, ok?). Otra novedad es que se toca el tema de la muerte, los ídolos de la niñez que resultan no ser reales,  la vejez y el tiempo que nos queda. E incluso uno más serio y delicado. Esos fueron muchos “first” para Disney, todavía no me la creo. Una película muy bien lograda. Me niego a describirla como “muy buena” por el abundante chantaje emocional. Con cada película de Pixar, más o menos desde “Los increíbles”, me cuesta más trabajo creer que la siguiente será buena pero una y otra vez demuestran lo contrario. Ahora ya sé el motivo: pocos están dispuestos a hacer una película tan secretamente retorcida y manipuladora. Y mucha gente no lo nota. Aquí viene la contradicción: es de lo mejor en muchos años.

-Virtudes- bastante original, los personajes son unos ancianitos (me quito el sombrero ante cualquiera que se atreva a hacer una película de ancianos en esta época), bastante emotiva. Llena de detalles e imaginación (el collar parlante del perro, por ejemplo).

-Defectos- chantaje emocional bajo y sucio, la caricaturización de las formas humanas por parte de Pixar debe terminar algún día. Chantaje emocional bajo y sucio.

Mosnters vs. aliens – aquí queda muy claro por qué Pixar sigue siendo la dueña del partido. La película es simplona y olvidable pero no mala en sí. La menciono únicamente porque estoy sorprendido que una idea tan peregrina se haya podido convertir en una película animada ¿De verdad hay tal sequía de ideas? Repito no es mala en si, solamente no es especial. Me identifiqué mucho con Insectosaurio.

-Virtudes- Mejor que “Jennifer’s body”. Si la vez con un niño pequeño no te aburrirás totalmente.

-Defectos- el final descaradísimo para la secuela… que realmente nunca vendrá porque una historia tan débil no lo amerita. Si la vez con un niño pequeño no te adivertirás.

Moon – película muy original y sin mayores pretensiones que logra mostrar una historia de ciencia ficción bien hecha. Estoy sorprendido por lo que se logró con tan pocos recursos pero buenas ideas y sobre todo mucho trabajo. Me gustaron mucho los detalles visuales por su simplicidad. Logra mostrar una de las computadoras “humanizadas” (es decir, que habla y se comporta similar a un ser humano) más originales y a la vez sencillas que he visto. Tiene un balance perfecto. Pero eso sí, no se toma la molestia de darnos todas las respuestas ni de ponerlo todo en términos de blanco y negro, al contrario. Si bien no creo que llegue a ser un clásico por sus disertasiones filosóficas, si puede que lo logre por otros motivos. Muy recomendable, aunque hay que tenerle cierta paciencia. Ni se esfuercen intentando adivinar en que termina.

-Virtudes- original, justa con el espectador, muy bien lograda. Gerty será recordad@. Un final bastante justo y bien merecido.

-Defectos-pues buscándole no encuentro ninguno importante, si a caso la secuencia inicial y final están un tanto fuera de tono pero eso es totalmente académico.

 

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REC

Hola, que tal. Interrumpimos la no-transmisión de este blog para comunicar una nota de último minuto.

Todo comienza cuando fui, la semana pasada, a ver la (¿muy esperada?) película de los expedientes equis. Al salir del cine fui al baño, todo bien (aunque no había toallitas de papel, the horror), y cuando ya me iba, me topé con el póster de una película llamada así, “REC”, que tenía algo así como la imagen de un zombie ensangrentado y el círculo rojo, símbolo internacional de “grabar”. Leí un poco el cartel “corre, pero nunca dejes de grabar”. Creo que no decía eso exactamente. “Otra película estilo Blair Witch” pensé. Y para acabar, era española. Asco.

Y luego una copia vino a dar a mi escritorio. Me tomé el asunto con reticencia, la verdad eso de las películas estilo gonzo nunca me ha acabado de gustar. Puede que alguna vez haya sido una buena idea, hasta que lo arruinaron los reality shows. Y “Cloverfield”, maldita “Cloverfied”, estuvo muy tonta. Exageró con eso del “realismo”. Además cuando la cámara se mueve como loca, sin ton ni son, me mareo un poco. Y las imágenes salen borrosas y yo tengo un prejuicio: no me gustan las imágenes borrosas, me parecen descuidadas. Bueno, dos prejuicios. El movimiento caótico de la cámara no me parece ni bonito ni artístico ni interesante. Los cineastas deberían de aprender a Gans o a Fincher o Argento, con sus tomas estudiadísimas, su uso extensivo de las grúas mecanizadas y el control obsesivo del movimiento. Ideas mías.

Tengo yo la costumbre de ver los primeros diez minutos de cada película que pasa por mis manos. Quién sabe, si uno se deja llevar por los prejuicios tal vez se pierda de algo.  Anoche tenía tiempo, y en vez de ver diez minutos, decidí ver veinte. Para entonces ya estaba enganchado.

“REC” llega en un momento más o menos adecuado en que las películas de terror de alto presupuesto no tienen mucha presencia en la cartelera nacional. Además el público tiene buenas referencias del cine en español, cosa que viene más o menos desde “El laberinto del fauno”. También tiene que ver un poco “El orfanato”, película bastante respetable y que, en España, salío más o menos por la misma época que “REC”. Incluso puede estar jugando agún papel “Kilómetro 31”, pero no quisiera hablar de esa. No, ni por asomo. Ahora bien, es obvio desde el principio que se trata de una película de zombies. La campaña publicitaria no ha hecho nada por ocultarlo, cosa que se agradece. No hay nada peor que esperar una película de espantos y descubrir que era en realidad de zombies. Bueno, si hay algo peor: enterarse que salió una buena película de zombies y nos la perdimos.

La película retoma, por todos lados, muchos elementos tradicionales del subgénero de zombies. Desde lo clásico, que los protagonistas se encuentran repentinamente con una situación desconocida que resulta ser la llegada de los muertos vivientes (si hice referencia al título de alguna peícula con esa frase, que alguien me diga, fue sin querer), la aparición de fuerzas policiacas (que, lógicamente como es tradición, no podrán hacer mucho) y el “héroe en grupo”, particularmente importante en un ejercicio audiovisual de este tipo porque si no ¿quién se va a transformar en zombie en el momento más inoportuno?

La historia empieza con una reportera y su camárografo, filmando un reportaje en una estación de bomberos para el programa “Mientras usted duerme”. La noche está floja, obvio que todos esperan que haya un incendio porque sería lo más interesante para el programa pero nada de acción, la única llamada que llega es para ayudar a una anciana que se ha quedado encerrada en su departamento. Y ahí vamos. Es interesante que al camarógrafo nunca se le ve realmente, quizá en un esfuerzo enfático para poner al espectador en sus zapatos. Y ahí, al intentar ayudar a la viejecita, es cuando se va descubriendo el verdadero problema. Ante el desconcierto de todos, todos los accesos al edificio son bloqueados por el ejército sin explicación alguna y no se permite la salida de nadie, bajo ninguna circunstancia. El pánico se apodera de todos cuando se dan cuenta que están en cuarentena militar y el asunto se convierte en una cuestión de supervivencia.

Sencilla, modesta, al grano. “REC” constituye un esfuerzo concentrado, enfocado. Al principio sentí que estaba perdiendo un poco el tiempo con la introducción, muchas veces innecesaria en una historia de este tipo. Pero no, lo que pasa es que pertenece a la “reimaginación” de los zombies, es decir, a las películas en las que los muertos vivientes no son caracterizados como lentos y tontos comedores de cerebros, sino como portadores de una terrible enfermedad que han perdido a conciencia y el comportamiento humano. Al estilo de “28 days later”.

Sencilla, modesta y al grano, porque está filmada casi totamente dentro de un edificio de departamentos con la cámara sostenida a mano y transcurre en una sola noche, casi en tiempo real. No se pierde tiempo presentando mucho a los personajes y su circunstancia, me gusto que se es relativamente ambiguo a respecto y que a pesar de eso lo que se muestra es realista y tiene algunos detalles que despiertan una que otra sonrisa. Pasa lo que tiene que pasar y aún así logra sorprender, en ocasiones. Violencia, muertes (¿o debería decir “no muertes”?) brutales, transformaciones oportunísimas (o tal vez, todo lo contrario) y una ejecución francamente impecable, al principio llegué a creer que todo estaba coreografiado hasta el más mínimo detalle, hasta que me enteré que los directores, porque son dos, dejaron mucho a la suerte. Intensa hasta el útimo segundo. Y un buen final, adecuadísimo si bien no espectacular.

Mi única crítica podría ser que se insistió un poco de más en la resistencia de ciertas personas a los “medios”, pero bueno, tal vez si tenga mucho de cierto. La película se presta mucho para ser filmada en “planos” (en mi época se llamaban “tomas”) largas, y sí las hay aunque no es ninguna “Children of Men”. Le dan más realismo y ritmo. Ahora, hay dos cosas importantes que me gustaría señalar.

La primera es ¿”REC” asusta? y tendría que contestar, invariablemente, que un poquito sí. No creo que se trate de una película para hacer saltar al público, aunque si tiene algunos momentos muy efectivos para ese fin. Pero para empezar las películas de zombies no se tratan de eso precisamente. “REC” puede presentarse y venderse como una cinta de terror tal vez, tal vez el justificar de esa manera a los zombies ayude al propósito, incluso para permitir tomarse la licencia de presentarla como una cinta de terror un tanto inteligente, o más bien dicho, menos boba que el promedio. En ningún momento recurre a secuencia de suspenso predecible seguida de estruendo sonoro injustificado para asustar al espectador, y eso se agradece. Tal vez no sea genial, de hecho dudo que sea especialmente sobresaliente en algún aspecto en particular, pero puesta toda junta es buena, divertida, original y entretenida. Preguntémonos realmente si se necesita más. Por si se lo preguntan, las actuaciones son buenas, los efectos especiales, aceptables y terroríficos, aunque no se dejan ver mucho tiempo en pantalla. No se necesita revolucionar nada para hacer algo bueno, aunque aquí creo que si hay cierta innovación.

La otra cuestión tiene que ver con el final, cuando se revela el origen de los zombies. Esto es algo reativamente reciente, recordemos que el clásico de Romero no intenta siquiera darle explicación alguna. Pero es necesario, como ya mencioné, para darle ese toque de historia menos boba. Y la verdad que aquí “REC” se luce, no quiero dar más detalles pero basta con saber que el desenlace es (prepárense porque sé que muchos no esperaban esto) al más puro estilo de Silent Hill. Se nota la influencia, visualmente, conceptualmente, incluso en el delicado entrelazado con la cultura. Particularmente en la última imagen. Original y fresco. Da gusto que se dibuja al zombie consumado de una manera que nunca había visto yo antes, realmente decadente y terrible. Y muy peligroso.

“REC” me recuerda la época en que ver una historia de zombies, de horror o como quieran llamarle, no tenía por qué ser un placer culpable, cuando podíamos ver una historia sencilla, con cierta supensión de la incredulidad, sí, pero tampoco sintiéndonos tratados como estúpidos (“The ring”, te tengo en la mira) y hecha con pocos recursos pero mucha imaginación. Y después de verla quedarnos pensando “sería horrible que eso me pasara”. Yo siempre me pregunto ¿por qué no se puede hacer una película así en México?

Como nota adicional, me pareció interesante esta entrevista a los directores. También es interesante porque uno de ellos habla en catalán y es verdad lo que dicen “la primera vez que uno oye a alguien hablar en catalán, piensa que no escuchó bien”.

War Games (a.k.a. “Ya te caché”)

Pues aquí, chavos, les voy a contar un poco de mi vida. Para los que se lo pregunten, estoy bien. Bastante tranquilo. Por el momento no estoy trabajando pero eso no me parece muy significativo. Aún. ¿A qué me dedico? Pues han surgido algunas situaciones familiares que nos han mantenido a todos ocupados. Anduve de viaje varios días. Ahora ya se está normalizando todo eso ¿y qué hago? Pues hasta hace pocos días me dedicaba a vagar en internet. De noche, yo soy nocturno. Y veo series y películas y así. Qué buena estuvo la del maquinista, que cansada la de Juno. Pero yo me especializo en serie B, CF, horror y oldies. Ya se va a cumplir el año de que empecé el ciclo de películas de guerra y hasta lo di por terminado. Ahora estoy con los clásicos y no tan clásicos de CF. Vivo de los torrents o mejor dicho, vivía. La cosa es que ya no tengo internet en casay tal vez no lo tenga por al menos un mes. La red sin seguridad de los vecinos ya no existe así que ahora, cuando hay buen viento, me lanzo a un centro comercial y comienza el frenesí.

Es triste estar sin internet, pero uno se acostumbra. Una vez que supera la sensación de nerviosismo de los primeros días de abstinencia. Así me pasó ya una vez hace dos años, estuve sin internet cuatro semanas exactas y cuando de nuevo tuve la oportunidad ya no la extrañaba ni nada. Me sentía muy tranquilo. Imagino que a todos les ha pasado y si no, debería pasarles. En fin. El suministro de videos pirata me durará, sin nuevas descargas, más o menos un mes. Si me pongo a ver los clásicos, las películas que no entendí la primera vez (“A tale of two sisters”, estoy hablando de ti) y las que juzgué sin siquiera verlas, puede que me esté feliz dos meses. Y ahora , si le agregamos los libros, pues el pronóstico es que no me aburriré en un buen rato.

Total, que en esas ando. Pero como que algo falta ¿no? Por lo pronto, también saldré de viaje. Ya les contaré cuando regrese.

Sin internet hay poco que puedo hacer en la computadora. Está lo clásico, escribir. Pero al rato de eso me siento muy ñoño. Puedo checar mis feeds de RSS (la ventaja de usar un agregador offline) y discriminar lo que no me interesa (en general, todo lo que tiene que ver con Hillary, Obama, McCain, Bush, Google y el iPhone, les sorprendería la cantidad de “noticias” que hay al respecto) o vivir del caché, cosa que descubrí por casualidad. Verán, normalmente tengo mis navegadores configurados para usar el mínimo de caché, llámenle mi rara costumbre personal si quieren. Pero como acabo de formatear y todo eso pues están los ajustes por default. La úlrima vez, entre Opera y Firefox me guardaron como 40 páginas en total, buen material para un ratillo internetero.

Ahora tengo que aprovechar los ultimos minutos que me quedan de acceso a internet. Lo que hago es abrir tantas páginas como me es posible e hibernar la máquina para leerlo después. Tal vez me anime y haga eso de crackear la clave WEP de algún ruteador vecino. Por el momento la plaza no está nada mal, aquí a mi lado hay unas chavas adolescentes medio fresas, un tipo gordo y amargado que tiene la vista clavada en la laptop y tres chavitos que han de estar entre la prepa y secundaria. Traen dinero porque a uno se le cayeron 50 centavos y no se detuvo a levantarlos, pero los tres le dieron una corta mirada a la moneda. Se pidieron una charola de comida china.

Y aunque me queda 1:49 horas de batería, me voy porque hay que vivir la vida real. Nos vemos.

P.D. Lástima por mi twitter.

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